FUMIGAR EL ESTADO Y LAS LISTAS DE CANDIDATOS


Por Cándido Silva

El desbloqueo de las listas de candidatos a cargos de elección popular, comporta un regio desafío para la ciudadanía constituida en electorado en tiempos de comicios. Un reto que equivale a compromiso con la patria, sus habitantes, la familia y uno mismo.

La formidable oportunidad para sanear las nóminas de postulantes de personajes impúdicos, no debe ser desaprovechada por los votantes, tanto en las internas partidarias como en las justas nacionales. Seleccionar a los mejores, a los más probos y capaces para el servicio a la comunidad será, en adelante, derecho y obligación exclusiva del elector. Ya no habrá excusas y plagueos posteriores que valgan. La continuidad en la escena oficial de elementos despreciables se atribuirá, aunque no completamente, por lo menos en superior medida a los mandantes que concurren a las urnas.

Por su lado, la ANR, si aspira de veraz a conservar el poder constitucional en el 2023, tiene la misión inmediata de redimir la gestión pública de aquellos ácaros humanos que asumen dignidades y funciones burocráticas con los pecaminosos y mezquinos propósitos de comprar influencia política y construir fastuosas fortunas personales a costa del contribuyente laborioso y honesto, y del empobrecimiento del Fisco.

A los encumbrados dirigentes colorados, plantados en el Ejecutivo y el Legislativo, se les arroga la misión inmediata e irrenunciable de prologar la titánica labor de fumigar el Estado, de exorcizarlo contra los malos y feos, los “malofeos” que arruinan el rol primordial de los gobiernos de cimentar bienestar integral para la población, sin discriminaciones ni favoritismos.

Despojar de sus investiduras a los senadores Víctor Bogado (despachado días atrás) y Javier Zacarías Irún, y al diputado Miguel Cuevas, actual presidente de la cámara de representación departamental, y remover a los directores generales de Itaipú y Yacyretá, José Alberto Alderete y Nicanor Duarte Frutos, respectivamente, principiará el colosal operativo terapéutico encaminado a expulsar a los “malofeos” de sus regaladas poltronas desde donde estafan y atracan a la inerme sociedad que incautamente les confiara su esperanza de un porvenir bienaventurado.

Estos cinco “malofeos” no son los únicos, ciertamente; empero, simbolizan hoy día el quinteto rapaz denunciado permanentemente por la prensa, los gremios y las redes sociales, en una suerte de advertencia a los poderosos mandatarios oficialistas que juegan alegre y peligrosamente con el hastío, la frustración y el encono legítimos de la gente.

Las primarias coloradas del año entrante, en las que en simultáneo se renovarán las autoridades partidarias y se escogerán a los candidatos a cargos municipales, ofrecen otra ocasión propicia para testimoniar a la colectividad de afiliados que el propósito de enmienda política, si existiere, no es mera fachada sí un sentimiento profundo que aspira delegar la concreción de los supremos fines republicanos en personas decentes, idóneas e imbuidas del genuino ideal nacionalista.

La defenestración de los “malofeos” mencionados, a no dudarlo, tendrá efecto dominó, una reacción en cadena que pulverizará sucesivamente a otros “prestigiosos” rostros enclavados en la repulsiva y mañosa cofradía de los modernos bucaneros del Erario. Primer y heroico paso en aras de la revalidación del mandato colorado en el quinquenio siguiente.

La conformación de las futuras listas de candidatos con perfiles individuales meritorios y de límpidas trayectorias, es la segunda condición, el requisito asociado, de similar porte e importancia que el anterior, que viabilizará un nuevo lustro de coloradismo al frente de los destinos de la nación.

De modo que están echadas las dos mayúsculas apuestas para los referentes colorados de la máxima conducción partidaria, de los movimientos predominantes y de las seccionales. Ellos deben entender y comprender que crece vertiginosamente el número de adeptos habilitados para el sufragio que privilegian en pensamiento y hechos la ejecutoria virtuosa, cristalina, competente y dirigida al provecho general.

En el señor Abdo Benítez y en los miembros de las bancadas coloradas de ambas cámaras del Congreso, se deposita el alto honor de dar el puntapié inicial (frase futbolera) a una expedición de purga en las diversas esferas del quehacer gubernamental. Eludir o posponer sine die esa responsabilidad política es sinónimo de derrota segura de la ANR en el 2023.-

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