REACOMODOS INTERNOS


Por Cándido Silva

Los movimientos internos son espacios de participación que se constituyen en las asociaciones políticas con el propósito de dinamizar su funcionamiento, particularmente en periodos proselitistas, preámbulos de las elecciones domésticas que se verifican regularmente.

Tales corrientes domésticas poseen existencia legal limitada, y una vez expirada la finalidad para la cual fueron creadas, la intervención en comicios, concluye su protagonismo directo en la vivencia cotidiana de los Partidos, excepto para determinar las circunstanciales mayorías y minorías. Por lo general no desaparecen completamente de escena, operando oficiosamente, en espera de nuevos desafíos electorales, ocasiones en que revalidan su vigencia formal.

Hoy día, en la ANR cohabitan y rivalizan reciamente dos fuerzas predominantes. La liderada por el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, (el Abdismo), también denominada Colorado Añetete, y la conducida por el senador electo y proclamado Horacio Cartes (el Cartesismo), conocida con el nombre de Honor Colorado.

Auscultando la entrecasa del oficialismo, observamos actualmente una intensa movilidad de los cuadros dirigenciales, en que senadores, diputados, gobernadores, miembros de la Junta de Gobierno, presidentes de Seccionales, etc., anteriormente en el Cartesismo, migran ahora al Abdismo, donde se halla el centro del poder constitucional hasta agosto del 2023.

Las razones invocadas por los acomodadizos, desertores para otros, son la aparente desidia del caudillo (Cartes) en reorganizar e inyectar savia reconstructora al movimiento, y simultáneamente la voluntad de integrarse a la corriente del jefe de Estado para así coadyuvar mejor al éxito integral de la gestión gubernativa impulsada por el Ejecutivo y el Legislativo.

En realidad, los motivos del éxodo responden a designios utilitarios e interesados, a saber: cargos públicos para los respectivos elencos políticos; beneficios varios como recursos económicos, adjudicaciones, licencias, concesiones diversas, y certeza de lugares de privilegios en las futuras listas de candidatos a dignidades partidarias, nacionales, municipales, departamentales, etc.

La cartografía del coloradismo experimenta la recomposición característica de los cambios de mandos políticos. El máximo líder saliente, sino aporta suficiente estímulo en efectivo contante y sonante, soporta la fuga masiva de sus adeptos; mientras que el máximo líder entrante, con los instrumentos y recursos del poder a su disposición, acoge en el seno de su equipo a los evadidos, agigantando su preponderancia, en desmedro de su adversario.

El próximo reto, la asamblea popular de renovación de autoridades a celebrarse a mediados del 2020, presagia, a priori, un holgado, por no decir avasallante, triunfo del Abdismo en todos los estamentos: dirección partidaria, organismos de base y delegados convencionales, salvo que el Cartesismo se sacuda a tiempo la modorra e irrumpa resueltamente en la competencia, recuperando plazas y acometiendo la compleja empresa de captar flamantes adhesiones, cuyas materializaciones requerirán el desembolso magnánimo del peculio personal, sustituyendo a los fondos, patrimonio y empleos públicos transitoriamente confiados a la custodia del Abdismo.

En absoluto se descarta el advenimiento de alternativas electorales a las dos potencias del momento, tendencias que estarían conformadas por antiguos exponentes del Abdismo y el Cartesismo, y/o colectivos de afiliados que con el rótulo de independientes no militaban ni militan en uno u otro bando, aunque en cumplido a la verdad, las perspectivas para contender en igualdad de condiciones y con chances ciertas de victoria, especialmente con Añetete, son bien remotas. No obstante, los imponderables podrían darse, pues en política local ya nada es predecible, como lo fuera en el opresivo pasado.

Recapitulando, la efervescencia irá in crescendo a medida que se acerca la fecha de los comicios. La disputa por la candidatura a la titularidad de la Junta de Gobierno empieza a zarandear la estabilidad del Abdismo, visto que a la sazón seis aspirantes, Galaverna, Silvio Ovelar, Blanca Ovelar, Nicanor Duarte Frutos, Nelson Argaña y Rodolfo Friedmann, se juegan el respaldo y la bendición del “comisario”; en tanto que en el Cartesismo sería el mismo Cartes, o Enrique Riera, en su defecto, el que pugnará por el honor de presidir el Partido.

La frescura de una candidatura autónoma, suponemos, obrará de elemento catalizador que despabile y empuje a la comunidad de correligionarios a tomar parte activa del aún informal electoralismo. Hay individualidades sobresalientes, de esclarecidas trayectorias y muy apreciadas en el Partido que si aceptaren la apuesta de entrar en combate cívico podrían desequilibrar a los soberbios barones. Aguardamos esperanzados que eso ocurra.-

29/enero/2019

2 Responses to REACOMODOS INTERNOS

  1. Rogelio A. Careaga dice:

    Señor Cándido Silva, su escrito pone de relieve lo correcto de la apreciación de la gran mayoría de ciudadanos de que quienes actúan en política lo hacen para obtener beneficios crematísticos personales. El hecho de que los que estaban cerca del ex presidente, bajo la supuesta bandera del Honor Colorado, no son sino meros oportunistas y que poco les importa el bien común y menos aún los principios del Partido Colorado. Qué lamentable ejemplo dan a la juventud! Cualquier jóven observador se da cuenta que el camino rápido a la riqueza es dedicarse a la política. Quienes encabezan el Partido no deberían sorprenderse si los jóvenes que se adhieren al Partido son cínicos aprendices de sus mayores, y que no tardarán en convertirse en más refinados y hábiles delincuentes que sus maestros. Quiero creer que en alguna época existieron hombres honorables, con ideales, cuya motivación principal al afiliarse a un partido y militar en política era la de servir a la patria. Quiero creer que existieron hombres guiados en su actuar por principios, incapaces de traicionar los altos intereses del país, y para quienes el honor personal y el del partido eran más importantes que el volverse ricos.

    • Hipólito Martínez dice:

      Magistral parecer el suyo, Sr. Rogelio Careaga, coincido en toda su extensión. Muy expresiva y contundente la frase “cínicos aprendices de sus mayores”, digna de emularse, pues representa un aporte cualitativo para quienes abrazamos el oficio de escribir. Mis respetos. El feis es hipolitomart@hotmail.com

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