INAUGURACIÓN EN LA PLAZA REPÚBLICA DEL PARAGUAY EN MALDONADO DEL BUSTO DEL DOCTOR, JOSE GASPAR DE FRANCIA, QUIEN CONCEDIERA ASILO AL HEROE DE LA INDEPENDENCIA, JOSÉ GERVASIO ARTIGAS


IMG-20171130-WA0013IMG-20171130-WA0012

 

El municipio de Maldonado, Uruguay, inaugurará, en la plaza República del Paraguay, el próximo lunes a las 11:00 horas, el busto con una placa con el nombre del doctor José Gaspar de Francia, Supremo Dictador del Paraguay quien concediera asilo político al caudillo oriental José Gervasio Artigas en 1820 ante la amenaza de muerte que corría debido a la persecución de su lugarteniente, Francisco Ramírez. Invita al acto entre otras autoridades el intendente de Maldonado, Enrique Antía  y el  embajador del Paraguay, doctor Enrique Chase Plate.

Esta relación fue objeto de una investigación de una notable historiadora uruguaya, Ana Ribeiro quien estuvo durante varios meses en Asunción hurgando archivos que le permitieron publicar su libro, El Cauidillo y el Dictador.

A través de “El Caudillo y el Dictador”, Ana Ribeiro indaga un período de la historia enigmático y lleno de leyendas, derriba los compartimentos estancos de las historiografías nacionales y busca las claves del ancho territorio en que hoy se encuentra la Argentina, Paraguay y Uruguay.

El Caudillo es José Artigas, rebelde en armas contra la Corona española. Carismático jefe de paisanos, gauchos e indios, que extiende su poder desde su Banda Oriental natal al litoral entrerriano y Misiones, aunque son una modalidad sorprendente para los ojos europeos: despacha sus oficios de gobierno desde una carreta o sentado en un cráneo de vaca, mientras come carne del asador y bebe ginebra en un cuerno. “Amo de la mitad del Nuevo Mundo” que tenía en los portugueses y en el gobierno de Buenos Aires a sus futuros vencedores.

El Dictador es el doctor Gaspar Rodríguez de Francia, conocedor de leyes, libros y gente, que dirige con firmeza a los paraguayos en su vida independiente, convencido de que el aislamiento político es la única forma de evitar que los arrastre la anarquía imperante en las provincias rioplatenses. Es un pater que a la vez protege y castiga, sin límites ni miramientos.

En setiembre de 1820, acorralado por sus perseguidores, el Caudillo golpeó a las puertas del Paraguay gobernado por el Dictador. Las puertas se abrieron, pero Artigas desapareció para siempre tras ellas, ingresando en una zona de misterio y especulaciones. ¿Exilio? ¿Cárcel? ¿Ostracismo? ¿Voluntario destierro?.

La relación de ambos y los treinta años que mediaron entre el ingreso de Artigas al Paraguay y el momento de su muerte, son reconstruidos a lo largo de un relato que describe y descubre actores históricos destacados y anónimos, redes sociales, mecanismos de poder, tramas diplomáticas, normas de convivencia y elaboraciones simbólicas. Una investigación histórica que se convierte en fresco de época, al ritmo de la novelesca vida de sus protagonistas.

Lo significativo resulta la negativa de Artigas de regresar a su país luego del fallecimiento del Dictador. El mismo fue acogido con cariño por su sucesor, el nuevo jefe de Estado del Paraguay, D. Carlos Antonio López quien le construye un hogar muy cerca de su propio domicilio donde vivió hasta 1850 y donde en la actualidad funciona una escuela normal con programa uruguayo y mantenida por el vecino país. Allí se los suele encontrar a muchos orientales mirando el árbol que lo acogió con su callada sombra a su líder.

Nuestro director en Los Herederos de la Espada, le dedica a Artigas un capítulo entre los de San Martín, Juan Manuel de Rosas y Francisco Solano López. En su introducción al capítulo del caudillo oriental nos dice:

“Corre el año 1820. Un caudillo oriental llega a las costas del Paraná a la altura de La Candelaria, hoy provincia de Misiones, Argentina. Se lo nota agotado a sus 54 años, edad más que madura para andar en tantos tumbos y ajetreos políticos. En él se cumplen 10 años de un batallar constante en medio de valles vírgenes y pueblos perdidos entre dos grandes ríos. En su vida muchos fueron sus aciertos, pero también lo contrario, particularmente a la hora de elegir colaboradores o aliados. Su rostro nos muestra resignación a la par de haber tomado una decisión de poner punto final a sus afanes terrenales lo cual indica prudencia. Su hora – lamentablemente – terminó pues las circunstancias de pronto cambiaron abruptamente. De manera que hay que aceptar el destino por más adverso que fuere. Lo acompañan soldados, gente de color, indios y mujeres, poco más de mil seres humanos dispuestos a acompañarle a su líder adonde sea. Su vida no vale nada, pues un antiguo subordinado suyo, Francisco, Pancho, Ramírez, que por la gran diferencia de edad existente entre ambos puede muy bien ser su hijo, le ha puesto precio a su cabeza. El lo sabe, y hasta esperaba algo así del personaje, pero lo que sospecha pero no sabe es que además, el general Fructuoso Rivera, también está dispuesto a matarlo personalmente. No se enterará jamás dado que tan sensacional noticia recién verá la luz casi 190 años más tarde”.

Este libro de nuestro director llegó al Uruguay gracias a los buenos oficios de nuestra amiga René, la hijastra del ex rector y ex decano de la facultad de medicina de la Universidad nacional del Uruguay, profesor, doctor Hermógenes Álvarez+. El autor formula una acusación contra los dirigentes porteños que se creían los dueños del poder cuando afirma:

“Comencemos pues desde el día mismo en que vio la luz. Nació en Montevideo el 19 de junio de 1764. Fueron sus padres Martín José Artigas Carrasco y Francisca Antonia Arnal Rodríguez, según el folio 209 del Libro Primero de Bautismos de la Catedral de la capital uruguaya. Esta familia tenía raigambre en Montevideo pues su abuelo ya había sido poblador. Constituía una familia de alta posición económica y social pues la corona no otorgaba altos cargos a quienes no probaran sangre y cuna. Y el padre del recién nacido había sido el primer capitán de milicias de Montevideo con rango de oficial real. De manera que el origen de nuestro héroe no es poca cosa. Esto es bueno aclarar pues se han tejido deformaciones respecto de los modales y usos del futuro caudillo con el solo objeto de desprestigiarlo políticamente. Si a San Martín lo llamaron mulato, indio y vaya saberse el número total de motes, el oriental tampoco se salvará. Asimismo es bueno notar que este prócer es 14 años mayor que José de San Martín lo cual nos ubicará mejor para analizar los hechos”.

El autor prosigue haciendo la reseña del caudillo por parte de un joven inglés, Juan Robertson:

“Por consiguiente, tan pronto como las armas de Buenos Aires sufrieron reveses en el Perú, Paraguay y Banda Oriental, las ciudades del interior se negaron a obedecer, nombraron gobernadores de su elección, y para fortificar sus manos, pidieron la ayuda de Artigas, el más poderoso y popular de los jefes alzados. Así quedaron habilitados para hacer causa común contra Buenos Aires”. Robertson, Cartas del Paraguay

“Esto lo descifra una persona de de 22 años sin muchas vueltas, lo mismo que más tarde lo harán investigadores de la historia con mayor documentación. Pero…. ¿qué hizo en tres años nuestro héroe para merecer tanto respeto de las poblaciones interiores y ser tan popular y poderoso?, pues esta reseña data de 1813”.

Finalmente nuestro director los descalifica a los porteños con esta reseña:

“Pero es con motivo de los acontecimientos del 25 de mayo de 1810 que Artigas resuelve desertar del poder español de Montevideo y ponerse a las órdenes de los revolucionarios. Lamentablemente, entonces ejercía el cargo de secretario de la junta de Buenos Aires, Mariano Moreno nuestro conocido muerto en alta mar en circunstancias misteriosas. Este, presentó un plan de operaciones de la revolución que entre otras cosas preveía”:

“Sería muy del caso atraerse a dos sujetos por cualquier interés y promesas, así por sus conocimientos, que nos consta son muy extensos en la campaña, como por sus talentos, opiniones, concepto y respeto; como son los del Capitán de Dragones don José Rondeau y los del Capitán de Blandengues don José Artigas; quienes, puesta la campaña en este tono y concediéndoles facultades amplias, concesiones, gracias y prerrogativas, harán en poco tiempo progresos tan rápidos, que antes de seis meses podría tratarse de formalizar el sitio de la plaza”.

El joven Robertson nos habló de arrogancia y tuvo mucha razón. ¿Se puede concebir una nota tan hiriente solicitando el concurso de gente que va exponer la vida llamándoles “sujetos que por cualquier interés o promesas” van a enrolarse en las filas? Qué cree Moreno que es el capitán de blandengues… ¿un mercenario?, ¿un ambicioso de riquezas? Este plan va a nacer nonato en su esencia dado que los posibles actores son tenidos de menos de entrada. Basta con meterle unos pesos en el bolsillo y una alta graduación para responder a las órdenes como pajes, supone Moreno. Desde un escritorio de Buenos Aires pretende liderar un conglomerado de poblaciones de diversas costumbres según cada región. Por lo visto, creyó que por haber recibido Artigas el nombramiento de teniente coronel y 200 pesos para organizar las fuerzas que tomarían Montevideo era asunto cerrado. En consecuencia, su concurso ya había sido de antemano comprado. Aun no comprende que se trata de un hombre, por lejos con más liderazgo que cualquiera de los señoritos de escritorio, pues maneja las realidades del pueblo al que ellos nunca lo comprendieron ni comprenderán. Artigas de buena fe acepta el rango y los recursos para liberar a la patria de su nacimiento. Entre tanto, en enero de 1811 arriba a Montevideo el nuevo Virrey del río de la Plata, Francisco Javier de Elio.

En suma, en un extenso capítulo, nuestro director le hace justicia al caudillo como muchos paisanos suyos Creemos que la inauguración de la plaza con el nombre de Supremo nos llena de regocijo.

Pedido: Otros datos directamente a osvaldo@bergonzi.net

 

Anuncios

One Response to INAUGURACIÓN EN LA PLAZA REPÚBLICA DEL PARAGUAY EN MALDONADO DEL BUSTO DEL DOCTOR, JOSE GASPAR DE FRANCIA, QUIEN CONCEDIERA ASILO AL HEROE DE LA INDEPENDENCIA, JOSÉ GERVASIO ARTIGAS

  1. osvaldobergonzi dice:

    NOTA IMPORTANTE: UNO DE LOS CANDIDATOS A PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY ES EL DOCTOR, SANTIAGO PEÑÁ, DESCENDIENTE DIRECTO DEL SUPREMO DICTADOR DEL PARAGUAY, Y SU FUNDADOR, ANTE LAS APETENCIAS DE BUENOS AIRES..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: