Santi provocó a Mario Abdo Benítez (h) y éste pisó el palito: para analistas ganó oficialista


La confrontación estuvo arbitrada por la periodista Mina Feliciangeli. Foto: Twitter. La confrontación estuvo arbitrada por la periodista Mina Feliciangeli. Foto: Twitter.

El primer “mano a mano” entre los presidenciables colorados, Mario Abdo Benítez y Santiago Peña, dejó innumerables situaciones peculiares. Los expertos de la materia analizaron el debate televisivo y resaltaron quién demostró mayor altura en la confrontación al demostrar sus conocimientos y no interponer los insultos.

Uno de los analistas independientes fue Eduardo Valiente, consultor de campañas electorales, quien aseveró que la persona que sacó ventaja en este encuentro fue el ex Secretario de Estado, quien logró provocar al legislador y además no fue al programa con mucha expectativa sobre sus hombros.

El experto argumentó que siempre el postulante que lidera las encuestas, en este caso Mario Abdo Benítez, no va a este tipo de debates a “golpear” a su contrincante.

“Acá uno pierde en el error, al caer en la provocación. Santi Peña logró provocar a Marito y este cayó en varias oportunidades. Aunque no estuvieron tan fuertes ambos, les vi muy tranquilo a los candidatos”, consideró en charla telefónica con radio UNO.

Además de provocar, otra vara que distingue entre el victorioso y el perdedor de la contienda es la “expectativa”. En ese aspecto, indicó que siempre se echa la mirada al que llega con la intención de arrasar en el debate. “Hubo expectativas en Marito porque salía en liderar votos y nunca se escuchó a Peña (sus propuestas), sí se conoce su preparación y eso pudo demostrarlo con todas sus ideas. Se confirmó que es una persona súper preparada (por Peña). Marito no demostró que era una persona preparada, se mostró más reactivo, él solo respondía a las ideas claras y ordenadas que hacía Santiago. Uno tenía más claro las ideas y el otro respondía de acuerdo a la respuesta”, lanzó.

El encargado de la consultora El Taller de Políticos manifestó que el lenguaje corporal dice mucho y que al analizar este aspecto, no vio muy contento a Marito, porque se notaba que no estaba conforme en el lugar.

Así también, Abdo Benítez demostró, según el entrevistado, que no tenía muchas ideas claras en finanzas, que fue el fuerte de Santiago. Tampoco el congresista pudo usar a su favor el ítem de la deuda pública, caso contrario a lo realizado por el exministro de Hacienda, quien explicó que esto no es algo negativo para el país e incluso explicó sus beneficios.

“Marito no habló mal, ni superó ni arrasó con todo”, remarcó.

PEÑA, MEJOR QUE MARITO

A su turno, Augusto Dos Santos, celebró la iniciativa de juntar a los dos precandidatos colorados, de modo a que estos puedan exponer sus conocimientos ante los televidentes, sin recurrir a los agravios. También en conversación con la 650 AM, el consultor en comunicación política indicó que este tipo de debate se trata de uno de rendimiento, que permite al postulante que tenga más información lucirse porque puede demostrar lo que sabe.

“Me gustó más Santi (Peña) por la estructura de sus respuestas, no solo sabe más de los temas de los cuales fue preguntado, sino que pudo vender mejor su sabiduría, está en conocimiento de la economía, relaciones de Estado; me pareció buena estrategia ir sin una ayuda memoria”, expresó.

“Fue una pelea que Santi ganó por puntos, ganó bien, Mario (Ando Benítez) reaccionó muy tarde al recurrir al manual de los debates, se dejó llevar por los impulsos. Fue nítida la diferencia, Peña debe seguir participando de estos encuentros porque saca rédito”, siguió analizando.

La postura de Mario le pareció muy lineal, pero con algunos aspectos interesantes en ciertos momentos del debate. Uno de sus mejores momentos fue en la recta final, en contrapartida a lo que hizo Peña, según argumentó. “En el último round la postura tiene que ser pasional, y en eso acertó Marito”, acotó.

La parte negativa del disidente colorado fue su debilitad cultural manifiesta con la agresividad con la que actuó. Al parecer de Dos Santos, “el público colorado no empata mucho con eso, sino que con aquel candidato que sabe ser humilde y poderoso”.

Por otra parte, el analista resaltó que le llamó la atención que el propio Marito haya manifestado que posee una alianza con Efraín Alegre, ya que nunca lo mencionó anteriormente.

NO LE PASÓ LA MANO Y NO QUISO FOTO

También fue preguntado sobre la actitud del líder de Colorado Añetete, quien no quiso pasar la mano al candidato cartista y luego quiso evitar sacarse una foto grupal con la conductora televisiva, Mina Feliciangeli. “Los anglosajones tiene muy en cuenta los pequeños detalles, hasta de cómo pasar la mano, mantenerse dentro de esa especie de transmitir gentileza aun en la peor enemistad, es un valor de serenidad que se trasmite a los ciudadanos”, dijo y ejemplificó el caso de Barack Obama, expresidente de los EE.UU. “No es una cuestión de marketing nomás, sino que tiene relación directa que tiene la percepción en la ciudadanía”, añadió.

Es “algo duro para no decir patético” cómo terminó el encuentro. “El gesto de pasar la mano es transmitir gentileza hasta en situaciones desfavorables. Es un gesto intelectual”, subrayó Augusto.

LO QUE DEJÓ EL DEBATE

El entrevistado dijo que esta confrontación dejó la posibilidad de entender cuánto saben nuestros futuros líderes de cómo manejar el país. Eso queda en el subconsciente en la gente, según consideró.

“Me pareció que el Partido Colorado tiene candidatos con nivel de debate, si los comparo a ellos con otros sectores políticos, la ANR tiene una transición importante hacia nuevas figuras que pueden protagonizar un buen nivel de debate”, puntualizó.

SE REPETIRÁ HISTORIA COLORADA

La conductora del espacio televisivo, Mina Feliciangeli, indicó que la actitud de los precandidatos lleva a pensar que la unidad luego de las internas no sería posible.

“Creo que Marito tenía respuestas más políticas y Santiago Peña respondía más puntualmente las preguntas, sin darle mucho tinte político. Le vi más relajado a Peña y un poco más nervioso y de mal humor a Mario Abdo, no estaba muy cómodo”, detalló.

En conversación con la 970 AM indicó que el ambiente entre el candidato del oficialismo y la figura de la disidencia “fue excesivamente frío”. “Ni siquiera se hablaban en los cortes, no había onda entre los dos”, declaró. Por esta situación Mina se animó a vaticinar que se volvería a repetir la historia del 2007 con Blanca Ovelar y Luis Castiglioni.

Aquí podés ver el debate completo:

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