¿Cómo explicar el auge del Nacionalismo en Europa y EE.UU.? Varios factores económicos, sociales y políticos explican la popularidad actual del Nacionalismo Europeo y Estadounidense


Escribe Federico Narváez Arza

Tras el final de las dictaduras y el regreso de la democracia parecía que los Partidos Nacionalistas habían quedado marginados de la arena política Europea. Sin embargo, en la última década regresaron más radicalizados y cuentan con un amplio apoyo del electorado. 

La llegada al Poder del “Partido de la Libertad” en Austria en el año 2000 provocó una ola de críticas y protestas tanto dentro como fuera del país. Joerg Haider, el controvertido líder del Partido, fue atacado por sus elogios a las Waffen SS de Hitler, las arengas negativas contra los inmigrantes y su escepticismo sobre el futuro de la Unión Europea. La situación es totalmente distinta en el 2016, cuando Norbert Hofer, de la misma fuerza política, figura como favorito a las Presidenciales, escribe el portal “El Confidencial.

Son varios los factores que explican el auge Nacionalista a lo largo de Europa: la crisis económica, el rechazo a la inmigración y las dudas en el proyecto de la integración europea.

Los políticos Nacionalistas cuentan con gran apoyo y Poder en varios países de la UE. En Hungría, Víktor Orbán gobierna en concordancia con ideas ultranacionalistas. En Finlandia, el euroescéptico Timo Soini ha asumido el cargo de Ministro de Exteriores. Frauke Petry, de “Alternativa para Alemania” (AfD, por sus siglas en alemán), gana popularidad en su país con su retórica contra la política de acogida de refugiados. El “Frente Nacional” de Marine Le Pen ocupa más de 13% de los escaños parlamentarios en Francia. En Grecia el Partido Nacionalista “Amanecer Dorado” fue incrementando elección tras elección, luego de la dimisión de Yorgos Papandreu (PASOK), su número de escaños y en las últimas parlamentarias obtuvo el 6,9% de los votos.

La Unión Europea se presenta a menudo como una de las principales causas de los problemas actuales

El Nacionalismo empezó a cobrar fuerza a partir de la crisis económica del 2008. Las políticas de austeridad y el aumento de la tasa de desempleo generaron descontento entre la población. La situación se ha complicado con el flujo migratorio, que ha arrojado más leña al fuego y más votos a esas fuerzas políticas. Al día de hoy Europa vive su peor crisis migratoria desde 1945. La idea de fortalecer la soberanía nacional frente a la supuesta “invasión extranjera” encuentra cada día más apoyo entre los ciudadanos europeos.

Philipp Decker, de la Escuela de Economía de Londres, comenta que “la Unión Europea se presenta a menudo como una de las principales causas de los problemas actuales”, por lo que algunas de las formaciones políticas de carácter Nacionalista proponen ideas alternativas que van desde de un modelo federalista de “Europa de las patrias” hasta una “Europa cristiana”. A pesar de la popularidad actual de los políticos Nacionalistas, su rasgo característico será la incapacidad para crear alianzas. Sin embargo, a corto plazo, el Nacionalismo va a seguir ganando votos con su discurso, concluye el portal.

Por ejemplo: Austria, una nación rica con una economía fuerte y bajas tasas de paro, es percibida por muchos como un Estado europeo ideal. No obstante, en realidad este país centroeuropeo lleva varios meses en una crisis política, que refleja también la situación en Europa en general, sostiene el periodista Pablo Esparza en un artículo para BBC Mundo.

En la segunda vuelta de las elecciones Presidenciales del pasado 22 de mayo el ecologista Van Der Bellen obtuvo la victoria al alcanzar el 50,3%, frente al Líder del Partido ultranacionalista FPÖ, Norbert Hofer. El ajustado empate entre los dos candidatos solo logró deshacerse gracias al voto por correo.

El “Partido de la Libertad” de Austria no admitió la derrota e impugnó de manera oficial los resultados, argumentando que hubo numerosos errores e irregularidades en el recuento del voto por correo. A principios de Julio, el Tribunal Constitucional de Austria aceptó las reclamaciones de la formación Nacionalista y dictaminó la repetición de los comicios, fijando la nueva cita para el 3 de Octubre. Sin embargo, en Septiembre las autoridades austríacas volvieron a aplazar la repetición de las elecciones Presidenciales hasta el 4 de Diciembre debido al pegamento defectuoso de los sobres electorales, que no cerraban correctamente.

Según los expertos consultados por BBC Mundo, esta serie de despropósitos reflejan “una situación social más compleja” que resultó en un crecimiento alarmante del Nacionalismo, que nunca había recogido un apoyo tan amplio antes de las elecciones de Mayo.

El auge del Nacionalismo, una “advertencia a los Partidos tradicionales”

La inmigración es una de las “manzanas de la discordia” para este país europeo, que es un punto de tránsito para el flujo de refugiados. “La esfera política del país está cada vez más dividida sobre el tema de la inmigración y eso se refleja también en esa elección”, explica el analista Gustav Gressel, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.  Otro problema, para Gressel, es la insatisfacción general con el Gobierno “en cuestiones como corrupción, nepotismo, reformas paralizadas y problemas en la administración local“, que provoca “el sentimiento de que las élites actuales son estúpidas y no pueden gobernar el país” y que dio lugar al ascenso del Nacionalismo. Esta subida es una “advertencia a los Partidos tradicionales para que no sigan con su forma de hacer política”, señala Gressel.

Tendencia más amplia

Por otro lado, los componentes de esta crisis política en Austria  –el auge del Nacionalismo, la crisis de refugiados y el desgaste de los Partidos convencionales– también ofrecen claves para entender las tendencias más allá de las fronteras austríacas.  “Podemos mirar a Donald Trump y su agenda antisistema en EE.UU., al partido Nacionalista “Alternativa para Alemania” o Marine Le Pen, del “Frente Nacional” en Francia, con sus mensajes “antiestablishment”, detalla a BBC Mundo el politólogo austríaco Thomas Hofer.

¿Ejemplo contagioso?

Aunque el Presidente en Austria tiene un papel ceremonial y no tiene apenas Poderes Ejecutivos, la posible llegada de un Candidato del Nacionalismo al Cargo Presidencial de un Estado de la UE puede tener consecuencias tanto a nivel nacional como al nivel europeo. En opinión de Hofer, se trata de una“situación embarazosa” para Austria, cuya “imagen a nivel internacional está dañada”. Además, “dentro del país, esto añade elementos a la frustración sobre cómo funciona la democracia”, opina el politólogo. Gressel, a su vez, hace hincapié en que si un representante del Nacionalismo llega a ser Presidente, eso tendría un valor simbólico y “sería un ejemplo a seguir por todos los Partidos con la misma tendencia en Europa”.-

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: