Sin indicios de supuesto “espionaje” a periodista con equipos de FF.AA.


El supuesto caso de espionaje, en realidad fue obra de un empleado infiel. Foto ilustrativa. El supuesto caso de espionaje, en realidad fue obra de un empleado infiel. Foto ilustrativa. El Ministerio Público no posee ningún indicio por el momento de que haya existido un “espionaje” de militares a una periodista del diario ABC Color. Sí se sabe hasta la fecha que fue un exempleado de la telefonía Personal, propiedad de Aldo Zuccolillo, quien extrajo de manera ilegal el extracto de llamadas de la comunicadora. La periodista Mabel Rehnfeldt reafirmó su versión inicial y reveló que la orden de intervenir el celular se dio a través de WhatsApp. Nota: Rogamos a los medios que no se conviertan en los keremsky paraguayos haciéndole el juego a la zurda que desea desestabilizar al gobierno. Recuerden que los perjudicados serán los empresariados de todos los sectores, los que abonan el sueldo a ciento de miles de paraguayos y extranjeros, es decir, los principales contribuyentes para que el Estado funcione. El 50% del periodismo responde a la zurda. No caigamos en inocentadas. Hay periodistas que hoy por hoy perdieron toda credibilidad como en este y otros casos en que se comprobó la falsedad de sus afirmaciones.

El agente fiscal Francisco Torres, en conversación telefónica con la 650 AM, comentó que prosigue con la investigación del caso del “espionaje” a una periodista del diario ABC Color, cuyo propietario es Aldo Zuccolillo. Según dicho medio impreso, los militares accedieron a los teléfonos de una periodista que indagó el caso de corrupción dentro de las Fuerzas Militares, en un esfuerzo de identificar a los “traidores” que denunciaron las irregularidades.

El agente indicó que actualmente están recibiendo los informes que solicitaron a la empresa Núcleo S.A. (Telefónica Personal) y esperan que el laboratorio forense remita los informes de las distintas pruebas realizadas de los equipos informáticos que fueron incautados en los diversos procedimientos efectuados.

Contó, en ese sentido, que 12 aparatos informáticos fueron incautados de las Fuerzas Militares para la extracción de datos. En el transcurso de la semana se tendrán los resultados, agregó. “Hasta la fecha podemos confirmar, con respaldo instrumental y en forma objetiva, que fueron extraídos datos relacionados a cruce de llamadas de forma no autorizada por exfuncionario de la empresa Núcleo, tenemos su nombre y cómo extrajo los datos”, dijo.

Francisco Torres aseveró que aún no poseen indicios de la utilización de equipos militares para el supuesto “espionaje” de la línea telefónica. Agregó que esperarán el informe que deberá proporcionar el laboratorio forense, y que además deben realizar el cruce de llamadas de las personas que estarían involucradas en el hecho.

En cuanto a quiénes solicitaron los datos, el agente fiscal dijo que manejan la información que serían cuatro personas civiles, de las cuales ya tienen identificadas a dos, por lo que desean saber quiénes son las otras restantes.

El agente del Ministerio Público comentó que los periodistas afectados por la divulgación del extracto de las llamadas que realizaron desde sus aparatos celulares, acudieron hasta la Fiscalía para realizar sus declaraciones correspondientes.

NO SE UTILIZÓ EL EQUIPO BRAVO

Por su parte, Mario Elizeche, abogado del general de las FF.MM., Luis Gonzaga Garcete, y del vocero de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), mayor Jonás Ramírez, dijo al mismo medio radial que se pudo comprobar que ningún dato se procesó en el equipo de inteligencia Bravo, utilizado en Tacumbú. Pese al dicho del fiscal Torres, contó que los intervinientes solo incautaron equipos corporativos de Núcleo S.A. y no así de las fuerzas militares.

“No corresponde que periodistas del nivel de Mabel Rehnfeldt tengan que recurrir a estas picardías, siendo que ella sabe bien la verdad. Esto forma parte de un esquema trazado por ambas periodistas, Rossana Escobar (la afectada) y Mabel Rehnfeldt”, lanzó el letrado.

El abogado calificó la publicación del diario de una “historieta montada por Mabel Rehnfeldt”. Agregó en otro momento que la ciudadanía tiene el derecho constitucional de recibir información veraz y argumentó que los periodistas deben obrar con la verdad.

“Si Mabel, así como afirma con tanta convicción, tiene la hoja de ruta del espionaje, ella está obligada a presentar lo que sabe. Si no tiene pruebas, va a tener que atenerse a las consecuencias, porque no puede atribuir delitos tan graves a las personas”, lanzó.

PERIODISTA DEFIENDE VERSIÓN: “TODO COMENZÓ EN WHATSAPP”

En tanto que, la comunicadora Mabel Rehnfeldt respondió que se mantiene en su primera versión, que hace referencia al supuesto “espionaje” a la periodista del medio escrito. “Yo decidí publicar esto porque tuve la certeza después de hablar con alguien que integra el circuito (de implicados), alguien que pensé que no iba a atenderme. Cuando se dio cuenta que yo sabía más cosas, se quedó paralizado. Yo entregué todos los datos a la Fiscalía”, agregó.

En contacto telefónico con Radio Uno, la periodista dijo que posee 33 años de carrera periodística y que no podría inventar una historia y “tirar por la borda su carrera por un disparate”.

La comunicadora aseveró que cuando tuvo la primera información del espionaje que supuestamente sufría su compañera de redacción, primeramente pensó que se trataba de un hecho paranoico. Sin embargo, luego comenzó a recibir más datos de diferentes fuentes. Comentó que el pedido de intervenir los celulares “empezó por un WhatsApp, hay capturas de pantallas circulando entre ellos (militares), y ellos saben que yo sé eso, solo que no puedo probar eso, yo no soy Fiscalía”.

“Me comentaron que se utilizó un software de visibilización de llamadas. Eso el Estado adquirió. No quiero dar muchos datos porque nuestros amigos del norte (EPP) siempre están escuchando. (…) Cargaron todos los números de la compañera a un software que comienza a armar un árbol donde se ve quién le llamó a quién, y ese quién le llamó a otro”, añadió.

Así también, Rehnfeldt respaldó la versión del agente del Ministerio Público con relación a la incautación de los equipos informáticos. “Yo no sé cómo el abogado sabe más que la Fiscalía. A lo mejor él maneja algo más que ni yo ni la Fiscalía sabe. Eso me da miedo”, lanzó.

En otro momento, dijo que Jonas Ramirez se comunicó con ella para solicitar informes sobre quién era la periodista que realizaba las notas de las irregularidades que existían en las filas militares. Pese a no darle ese dato, Mabel comentó al aire que le dijo al militar en esa oportunidad que la encargada se comunicaría con él en breve. Agregó que luego de dos días de haber hablado su compañera con Ramírez, comenzaron a espiarla en su celular corporativo. Después, transcurridos dos días más, “fueron de cacería por su teléfono particular”.

“Ellos llegaron a cada una de las fuentes de esta colega, fue como desvestirte de arriba y abajo. Si hicieron con una periodista, vos decís que no lo hicieron con otros que molestan”, comentó además.

Rehnfeldt aseveró por último que, además de militares, hay un policía de alto rango involucrado en el grave hecho denunciado.

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