Antecedentes y epílogo del 13 de enero de 1947


Dr. HUMBERTO ZARACHO

Introducción

El 13 de enero de 1947 es una fecha emblemática para el Partido Nacional Republicano. Después de 32 años de sufrir persecuciones y tormentos, y de lamentar la muerte violenta de centenares de republicanos, aquel día los dirigentes de la gloriosa Asociación Nacional Republicana retornaron a la conducción política del país. Los artífices principales de aquella memorable gesta fueron, entre otros, los entonces coronel Emilio Díaz de Vivar, tenientes coroneles Enrique Jiménez y Alfredo Stroessner, y el mayor Rogelio R. Benítez, a los que hay que agregar los nombres de los dirigentes republicanos que prestaron su apoyo irrestricto para el cambio político acompañando el accionar de los esclarecidos jefes militares pro-colorados. Ellos fueron J. Natalicio González (el tendotá), Víctor Morínigo, Manuel Gadea, Dr. Felipe Molas López, Epifanio Méndez Fleitas y otros más. Los comandantes castrenses actuaron bajo la dirección y mando directo del presidente de la República. Esta afirmación fue corroborada por el propio general Higinio Morínigo, como se verá más adelante. Estas personalidades históricas, civiles y militares, deben de vivir por siempre en el recuerdo de los nacionalistas republicanos.

Las causas

Ahora bien, ¿cuáles fueron las causas que motivaron a los jefes militares a asumir dicha postura? Para una mejor comprensión se torna imperioso recurrir a la historia. Desde junio de 1946, al ser relevados varios comandantes identificados con la corriente nazifascista, se pudo iniciar el proceso de transición democrática. Mediante la iniciativa de algunos dirigentes republicanos se iniciaron los primeros contactos entre el general Morínigo y los presidentes del Partido Colorado y de la Concentración Revolucionaria Febrerista (así se denominaba el movimiento que respondía al coronel Rafael Franco). Los dirigentes del Partido Liberal se negaron a participar de las conversaciones. Luego de prolongadas negociaciones acordaron la constitución de un gabinete de coalición integrado por cuatro representantes de ambas nucleaciones políticas, y tres militares. El objetivo era llegar a una Convención Nacional Constituyente, que fue fijada para setiembre de 1947, y a partir de la misma proseguir con el proceso de democratización. Al efecto el gobierno decretó la tregua política, se derogó la ley de prensa y se levantó la restricción que pesaba sobre los Partidos Liberal y Comunista. Así comenzó, dentro de un plano de entera libertad política “la primavera democrática”. Apenas iniciada la actividad electoral se notó la presencia activa de una inmensa mayoría colorada en el seno de la masa popular. Esto inquietó a los febreristas, liberales y comunistas, quienes veían muy difícil su chance de acceder al poder político por la vía democrática. El ambiente se tornó cada vez más turbulento, lo cual se hacía difícil de controlarlo por la belicosidad exhibida por los líbero-franco-comunistas. A la campaña de desestabilización contra el gobierno se acoplaron algunos centros universitarios dominados por la oposición, y también conocidos periodistas anticolorados como Augusto Roa Bastos, articulista principal del diario “El País”, quienes no escatimaban epítetos infamantes contra el general Morínigo y algunas figuras destacadas del coloradismo.

El ambiente político se tornó más asfixiante con la nota del 28 de agosto de 1946 dirigida por el presidente de la Concentración Revolucionaria Febrerista coronel Rafael Franco al general Amancio Pampliega, Ministro del Interior. En ella la CRF consideraba oportuno “la conveniencia de que las instituciones militares asuman, sin dejar transcurrir más tiempo, íntegramente la función que le corresponde en la actual solución política…” (1). A finales del mes de setiembre fue desbaratada una conspiración tramada por oficiales vinculados al febrerismo, dirigidos por el TCnel. Alfredo Galeano, con el fin de lograr destituir al Comandante de la DC1 TCnel. Enrique Jiménez. Se apresó a los capitanes Pablo Rojas Silvera, Federico Camilo Figueredo y Rubén Ortiz Pickenstein. Estos fueron relevados con los capitanes Adalberto Canata, José Tomás Nuñez y Rafael Achinelli. A raíz de la intentona conspirativa presentó renuncia el Ministro del Interior general Juan Rovira, siendo designado en su reemplazo en carácter de encargado del despacho al general Amancio Pampliega, sin perjuicio de sus funciones de Ministro de Defensa Nacional. Los oficiales golpistas TCnel Alfredo Galeano, Francisco Chavez del Valle, Mayor Alcibíades Varela y otros pasaron a cargo del Superior Tribunal Militar para ser enjuiciados. No obstante el estado de convulsión persistió entre la oficialidad pro febrerista.

Más convulsión causó el MEMORANDUM del 8 de diciembre de 1946 que, en nombre de las FFAA, el Comandante en Jefe general Vicente Machuca presentó al gobierno y a los partidos políticos. El documento era una abierta intromisión en la vida política del país, donde aconsejaba (?) a “los partidos políticos representados en el gobierno reglar sus relaciones recíprocas” en base a diez puntos. El último punto le imponía al Presidente de la República a “mantenerse en una posición de equidistancia frente a los dos partidos que colaboran con el gobierno. Si estas directivas no fueran cumplidas en todas sus partes, las FFAA se verán en la imposibilidad de seguir manteniendo las garantías otorgadas a la estabilidad de este gobierno de coalición impuesto provisoriamente con fines puramente democráticos” (2). Ante esta velada amenaza el presidente Morínigo se dio cuenta que se hallaba ante una conspiración que buscaba asestar un duro golpe contra la transición democrática. También comprendió que la amenaza provenía de la oficialidad vinculada a los partidos Liberal y la CRF, en connivencia de la dirigencia de ambas corrientes y el Partido Comunista Paraguayo. Siendo así decidió buscar sostener su gobierno sobre la lealtad de los jefes militares pro-colorados ya que él tenía una mayor confianza en la ANR. Una vez logrado su objetivo, empezó a mover las piezas del tablero político y militar.

Se inicia la conspiración

El 12 de diciembre el gobierno nombró nuevo Director-Comandante de la Escuela Militar al pro-colorado TCnel Carlos Montanaro. Al día siguiente la Junta de Gobierno del Partido Colorado –con la firma del Dr. Juan León Mallorquín, Presidente, y de Luis Oscar Boettner, Secretario- emite una resolución repudiando “una vez más la acción subversiva y de alteración del orden público, así como la incitación permanente a las masas y al Ejército…” Así mismo invitó “a la CRF a meditar seriamente sobre las consecuencias que puede acarrear al país la agitación subversiva realizada por miembros destacados de un partido de gobierno (en alusión a la CRF) con la colaboración del Partido Comunista” (3).

El gobierno y los partidos que integraban la coalición acordaron, en reunión del 14 de diciembre, el cese de “toda campaña periodística, radial y verbal de beligerancia entre los partidos que integran el gobierno actual” (4). Pese a ello los agitadores opositores al Partido Colorado ya habían ganado a un sector del estudiantado. Por lo que, concomitante con la Junta de Gobierno el Centro Colorado “Blas Garay”, presidido por el Dr. Roberto L. Petit, sentaba postura declarando que repudiaba categóricamente “todo acto de violencia perpetrado como medio de lucha política por constituir una amenaza para la convivencia pacífica y para el imperio de la Democracia…” y pedía a la Federación Universitaria del Paraguay (FUP) y a los Centros Estudiantes Secundarios “guardar la más estricta equidistancia e imparcialidad política ante las luchas cívicas nacionales…” (5).

En su edición del día 24 de diciembre el diario “La Tribuna” publicó que en el mitin realizado por el Partido Comunista Paraguayo (PCP) el día anterior, su máxima figura el Dr. Oscar Creydt expresó que “…si nuestro deseo es la formación de un gobierno militar de transición, en virtud de una decisión colectiva de las FFAA de la Nación, entonces el PCP, al igual que todas las fuerzas democráticas, daría su apoyo a tal gobierno…” (6). Al fin los opositores levantaron el telón exponiendo a la vista de todos el contubernio líbero-franco-comunista que consistía en deponer a Morínigo y constituir un régimen militarista. Y tiempo después, mediante una elección amañada, los militares entregarían el poder político al coronel Rafael Franco y, por ende, a la CRF. No debe olvidarse que, aunque en esa época los militares tenían prohibido afiliarse a partido o movimiento político, sin embargo las tres cuartas de la oficialidad respondían al Partido Liberal y a la CRF.

Otra causal que acentuó la crisis política radicaba en la distribución ministerial. Si bien se había acordado la paridad ministerial –cuatro ministerios para los dos partidos de la coalición- en la práctica no se llegaron a ejecutar el acuerdo por la tenaz resistencia de los febreristas, ya que éstos disponían de cuatro ministerios mientras que los colorados solo tres a pesar de ser la nucleación política mayoritaria del país.

El 3 de enero de 1947 el Comité Central de la Juventud Colorada, en un comunicado firmado por Mario Estigarribia (presidente), Eugenio Jimenez y Nuñez y Alcibíades Fernandez (secretarios), manifestaron a la opinión pública su decisión de “1º.- Repudiar la táctica de deslealtades evidenciadas por la CRF en su comportamiento con el gobierno y en particular con el Partido Colorado durante estos cinco meses….4º.- Repudiar especialmente la política desleal de un partido de gobierno como el febrerismo, que realiza una connivencia táctica o expresa con grupos adversos al gobierno, una acción contra el gobierno del que forma parte, y considerar esa acción como un medio indigno, para sabotear al proceso de normalización democrática y legalista en que se hallan empeñados el Presidente de la República, el Partido Colorado y las FFAA de la Nación…” (7).

La campaña de violencia y amenazas

El Honorable Consejo de Estado, órgano asesor del Poder Ejecutivo con facultades legislativas durante la recesión parlamentaria, se reunió el día 4 de enero. En la ocasión, con el voto mayoritario de siete miembros, aprobó el Decreto-Ley Nº l7.342 por el cual se crea el Ministerio de Trabajo y Previsión. El Presidente de la República designó Ministros de la Secretaría de Estado recién creada y de Industria y Comercio a dos representantes de las FFAA. De esta forma el Partido Colorado accedería a ocupar tres Ministerios, en paridad con la CRF y las FFAA. Dicha medida gubernamental provocó la inmediata reacción de los franquistas, lo que acentuó la crisis política con la decisión adoptada por el Comité Ejecutivo de la CRF de abandonar el gobierno de coalición, que fue comunicada en nota de fecha 10 de enero firmada por el coronel Franco. El punto 6º de la nota declaraba Este Comité Ejecutivo reclama el cumplimiento en todas sus partes de la nota presentada por el Presidente de la CRF, coronel Rafael Franco, en fecha 28 de agosto de 1946 por la cual se requiere la asunción de las FFAA de la Nación de las funciones políticas y policiales en todo el territorio de la república. Mientras en el punto 8º incluía una velada amenaza: Solamente con el cumplimiento a breve plazo de las condiciones que anteceden, la CRF continuará prestando su concurso desde el gobierno al proceso de normalización institucional(8). Ya no había lugar a dudas. El franquismo se aferró al último recurso: el golpe militar.

Desde el periódico “El País”, en su editorial del 10 de enero Augusto Roa Bastos -enemigo declarado del coloradismo- reprochaba duramente al gobierno de Morínigo: “…Esta solución favorece en forma exclusiva al general Morínigo… él consolidó su régimen en base al recelo y la desconfianza que sembró entre los dos núcleos que luchaban subterráneamente dentro de los cuarteles: la “camarilla” y la oficialidad democrática. Su equilibrio se apuntaló en la honda desavenencia de esos núcleos…” (9).

Un destacado militar, escritor y político reseñó el panorama de aquel momento. “Los hechos son conocidos: el franquismo planteó la ruptura del pacto con el coloradismo y el reemplazo del presidente Morínigo y del gabinete dual por un gobierno provisorio y un gabinete militar. La trampa estaba en el gabinete militar, que estaría formado por elementos liberales y franquistas. Para la ejecución de la maniobra el franquismo creyó contar con el Ejército y, a la verdad, que así ocurría. La formación del gabinete militar significaba, ineluctablemente, la caída del coloradismo por un golpe de fuerza hábilmente oculto tras una aparente solución transitoria y la entrega del poder al liberalismo, fuera éste el franquismo o el partido liberal. El coloradismo, obligado a luchar, se adelantó a la maniobra: el general Morínigo, lanzado por los hechos a defenderse, desbarató la maniobra, hizo detener a los conspiradores, y el franquismo se vio en la calle” (10).

Ya antes Morínigo había convocado a los dirigentes de la ANR y de la CRF. Pero dejemos que el mismo Presidente narre el resultado de la reunión: “En vista de la circunstancia, prácticamente insostenible, convoqué a los dirigentes de ambos partidos en el gobierno para tratar de apaciguar los ánimos, y en un acuerdo amistoso terminar con los peligrosos rozamientos que podrían conducir al país al caos político y social… Con gran espíritu de tolerancia y con el deseo de terminar esa injusta disputa y satisfacer la equidad que reclamaba el Partido Colorado, resolví establecer la completa paridad en el gabinete, es decir, poner tres militares, tres febreristas y tres colorados… ” (11). Esta fórmula también fue rechazada por los franquistas. La crisis en la coalición se profundizó con la renuncia de los miembros febreristas del gabinete. Dicha medida fue ordenada por el coronel Franco para evitar la continuidad del acuerdo de democratizar el país. A partir de entonces surgieron en los mandos del Ejército dos corrientes antagónicas. Una de ellas la de los Comandantes que objetaban la conducta de los políticos exigiendo el retiro del gobierno y la desarticulación de la coalición gubernamental. Y la otra, propuesta por el mismo general Morínigo, que sugería la permanencia del Partido Colorado en el poder.

Defensa del orden constitucional

Buscando solución a la crisis. Morínigo convocó a una reunión en Mburuvichá Roga, de Comandantes de Grandes Unidades, para el sábado 11 de enero día de su onomástico, en horas de la noche, para analizar el memorándum del coronel Franco y decidir la continuidad o no de la coalición. El general Amancio Pampliega, entonces Ministro de Defensa Nacional e interino del Interior, presente en la cita nos relata que “nos dirigimos a la residencia presidencial, entre otros, los siguientes altos jefes, general Vicente Machuca, Comandante en Jefe de las FFA, general Francisco Andino, Comandante del Territorio Militar del Chaco, general José Atilio Migone, Comandante de la Aeronáutica, Cap Nav Sindulfo Gill, Comandante de la Marina de Guerra, TCnel Emilio Díaz de Vivar, Jefe del Estado Mayor General, coronel Julio R. Cartes, Director de la Escuela Militar, mayor Alfredo Stroessner, Comandante de la Artillería, mayor Enrique García de Zúñiga, Comandante de la DC1, coronel Juan Ibarrola, Comandante de la DI2 de Concepción, general Manuel Contreras, Director General de Intendencia, general Manuel Rodríguez, Director de la Sanidad Militar. Aparte de los nombrados asistió un número respetable de Jefes y Oficiales de menor graduación, sin voz ni voto” (12).

En una entrevista que le hiciera un distinguido historiador nacional el general Morínigo le refirió que en la reunión del 11 y 12 de enero “una parte de los altos comandos quería que ambos partidos salieran del gobierno, quedándonos los militares solos, pero yo les dije que en vista de que pronto íbamos a tener que estudiar una nueva Constitución y convocar una Constituyente e ir a la democracia, yo preguntaba ¿qué pueblo nos apoya? Si el Ejército queda solo ¿cómo vamos a proseguir nuestra marcha? Y me opuse diciendo que el Partido Colorado tenía que quedar en el gobierno. Apoyaron mi idea Enrique Jiménez, Emilio Díaz de Vivar y Alfredo Stroessner. De manera que resolví la permanencia del Partido Colorado y ordené sacar el mando a los que no estaban de acuerdo…Como Presidente de la República decidí que permaneciera el Partido Colorado en el gobierno, con apoyo de los tres altos jefes militares que le nombré…Las autoridades coloradas me dieron los nombres de los candidatos para los distintos ministerios, dejando yo los militares para las carteras que podían ser oupadas por militares(13). Sobre estos mismos hechos ya lo señaló en sus memorias: “…Expresé a quienes querían solo militares en el poder, que con el solo apoyo del Ejército no podremos llevar adelante ninguna empresa gubernamental exitosa. Insistí, a la vez que señalé que si estaba en los planes realizar la Asamblea Nacional Constituyente deberíamos de contar con el respaldo de un partido político. Este planteamiento contó con el apoyo inmediato de Emilio Díaz de Vivar, Enrique Jiménez y Alfredo Stroessner…El 12 de enero del 47, en medio de la convocatoria que tuvo lugar en su residencia, se resolvió dejar de lado el gobierno de coalición, en vista de la tremenda crisis que se había desatado por la disputa de las carteras ministeriales” (14).

Otra figura descollante del coloradismo y ex Presidente de la República también dio su versión de los hechos en sus memorias. “En la madrugada del 12 de enero, después de diversos conciliábulos entre los jefes de las FFAA, se decidió por la crisis el gobierno de coalición con los únicos votos en contra de los jefes pro-colorados que eran tres: Enrique Jiménez, Alfredo Stroessner y Emilio Díaz de Vivar. A la entrada de la noche, en una reunión de gabinete efectuada en Mburuvichá Roga, los ministros colorados fueron destituidos…Ese día 12 de enero reslvimos el problema, arovechando el sueño de los febreristas que dormían sobre sus laureles. El nudo de la cuestión consistía en que el Comandante interino de la DC1 coronel Enrique Jiménez pudiera sacar sus tropas esa noche de sus cuarteles para, en estrecho contacto de las fuerzas policiales bajo el mando del Jefe de Policía coronel Rogelio Benítez, frustrar la crisis ya resuelta por los febreristas, desalojándolos del gobierno del presidente Morínigo con apoyo exclusivo del Partido Colorado” (15).

A su vez, un famoso político, escritor y periodista colorado nos relata con un exquisito estilo literario la entrevista mantenida por el general Morínigo y el Tcnel. Enrique Jiménez en Mburuvichá Roga donde efectuaron el análisis de la situación crítica. En tal circunstancia el general Morínigo expuso al Comandante divisionario, “Y recuerdo las palabras de usted y las palabras del coronel Díaz de Vivar y las del TCnel Alfredo Stroessner rechazando el planteamiento de Machuca… y notificando a todos los presentes que ustedes y yo sostendríamos la presencia de los ministros colorados en el gobierno….La conversación fue larga pero fructífera. Hubo total acuerdo entre ambos en punto a un plan trazado tentativamente”. De inmediato Enrique Jiménez se dirigió al Cuartel de la Policía para ultimar con el mayor Rogelio Benítez los detalles del Plan que denominaron Operación Año Nuevo. Mientras Jiménez y Benítez se reunían en el despacho de éste último, el general Morínigo por otro lado se comunicó con el TCnel Stroessner para poner a su conocimiento los últimos acontecimientos registrados. El Comandante de la Artillería reiteró su lealtad a su persona y al Partido Colorado. Igual manifestación le formuló el TCnel Carlos Montanaro, Director del Colegio Militar. De acuerdo a la “Operación Año Nuevo” trazada al efecto la DC1 tenía por misión trasladarse hasta Asunción a través de la Avda. Artigas y Vía Férrea hasta llegar a la Avda. Perú, y de allí formar una línea hasta la calle Amambay, y de acá hasta la calle Estados Unidos. La
Escuela Militar debía cubrir la parte baja de la bahía desde el Palacio de Gobierno hasta el Puerto, su ala izquierda debía tomar enlace con la Policía a la altura de la calle Chile. Mientras que la Policía debía desplazar sus líneas por la calle Chile hasta la 7ª Proyectada (Bº Obrero) donde debía enlazar con el Batallón de Seguridad comandado por el capitán Luis Olmedo. Finamente, las tropas de la Artillería debían desplazarse hasta la ciudad de San Lorenzo donde permanecería en apresto a la espera de nuevas órdenes (16).

Otro de los participantes de la reunión de Mburuvichá Roga fue el general José Atilio Migone, quien nos dice al respecto: “…El primero (en opinar) fue el TCnel Jiménez, fundamentó su voto a favor de la permanencia el Partido Colorado; el segundo fue el TCnel Stroessner quien expresó ser el oficial más joven en la reunión por lo que excusaba su opinión y creo se adhirió a la de Jiménez. Pero el tercero fue el coronel Juan Ibarrola y éste fue el primero en expresar su opinión favorable a la instalación de un gobierno netamente militar; y el cuarto fue el TCnel Emilio díaz de Vivar quien expresó estar con la opinión del TCnel. Jiménez; y todos los siguientes ya votamos por la salida de los dos partidos”. Cabe agregar que hallándose el general Morínigo en la Junta de Gobierno (1958) manifestó -con relación a la reunión del 11 y 12 de enero- a varios convencionales colorados que por indicación suya “…varios Jefes han votado en contra de la permanencia del Partido Colorado a fin de auscultar la opinión de los que nos interesaba saber su posición, para poder actuar en consecuencia, como se hizo; y tal es así que esos Jefes siguieron actuando luego conmigo y con el Partido Colorado” (17). En efecto, los generales Migone, Contreras, Rodríguez y el Cap Nav Gill, que habían sentado postura a favor de la disolución de la coalición gubernamental, permanecieron en sus cargos después del 13 de enero.

El 13 de enero: epílogo del intento golpista

Asunción despertó ese 13 de enero con un panorama político-militar distinto. El general Vicente Machuca –líder de la insurgencia- fue arrestado en su domicilio particular y relevado de su cargo de Comandante en Jefe de las FFAA asumiendo dicha función personalmente el general Morínigo. Igual suerte corrieron los oficiales franquistas que acompañaron a Machuca en la aventura golpista. Se aceptó la renuncia del general Amancio Pampliega como Ministro de Defensa Nacional e interino del Interior dándosele las gracias por los servicios prestados. También se aceptaron las renuncias de los Ministros franquistas Arnaldo Valdovinos, Miguel Angel Soler y José Soljancic. Ese mismo día 13 de enero, a las 11 horas, se reorganizó el gabinete presidencial con la designación y juramento de los nuevos Ministros colorados. Víctor Morínigo en la cartera del Interior y Justicia, Federico Chávez en Relaciones Exteriores y Culto, Dr. Víctor Boettner en Educación, Dr. Guillermo Enciso Velloso en Agricultura e interino de Industria y Comercio, coronel Mutshuito Villasboa en Obras Públicas y Comunicaciones, general Dr. César Gagliardone en Salud Públia e interino de Trabajo y Previsión Social, el Cap Nav Ramón Martino en Defensa Nacional y J. Natalicio González en la cartera de Hacienda. El último caudillo, víctima de la barbarie provocada por los agentes de la antipatria, pergeñó el pensamiento de la hora con la histórica expresión: “Así el lunes 13 de enero de 1947, día augural para la democracia y para los destinos nacionales, se reata el hilo de la historia cortado abruptamente en 904…” (18). No se había hecho un solo disparo, como tampoco se tuvo que lamentar ninguna víctima fatal. La “Operación Año Nuevo” se desarrolló en forma incruenta y con gran efectividad. Después de más de 40 años de soportar una angustiosa llanura política el Partido Nacional Republicano reasumió el poder.

La Junta de Gobierno, con la firma de su Presidente Dr. Juan León Mallorquín y del Secretario Dr. Juan Ramón Chávez, emitió un manifiesto a los correligionarios en fecha 17 de enero, que entre otras expresaba: “El Partido Colorado, con la máxima serenidad y guiado por impulsos patrióticos y por una obligación moral de afianzar la paz de la República, apoya al nuevo Gobierno y está dispuesto a llevar adelante los mismos propósitos enunciados al integrar el Gabinete del 26 de julio de 1946…En el actual Gobierno el Partido Colorado se halla representado por cuatro ministros, correspondiendo otras cuatro Secretarías de Estado a las FFAA de la Nación. L Junta de Gobierno recomienda a todos sus afiliados cooperar eficazmente en la realización de los propósitos expuestos en esta circular, y mantenerse dignos en sus puestos respetando al adversario político y alentando días de paz y de justicia”. A pesar de estas tranquilizadoras palabras muy pronto los opositores del coloradismo intentaron revertir el nuevo rumbo democrático a través del viejo recurso golpista. Apenas diez días después militares franquistas intentaron un golpe de cuartel en la Artillería, que fue desarticulado rigurosamente por el TCnel Alfredo Stroessner, Comandante de la Gran Unidad. Y un poco más de dos meses más tarde los tres partidos opositores, con la dos tercera parte de la oficialidad militar, iniciaron la cruenta Guerra Civil que asoló a la república durante seis largos meses. Esto es, en breve síntesis, lo sucedido en los primeros quince días de enero de 1947.

NOTAS:

(1) SATURNINO FERREIRA PEREZ. Proceso Político del Paraguay (Vol. II), pág. 196, Edit. El Lector, Asunción, año 1986.

(2) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, págs. 301/2

(3) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, págs. 320/2

(4) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, págs. 323/4

(5) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, págs. 327,328 y 329

(6) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, págs. 340, 41, 42 y 43.

(7) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, pág. 367

(8) WASHINGTON ASHWELL, Concepción 1947, pág. 270, Edipar, año 1998

(9) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, pág. 375

(10) ANTONIO E. GONZALEZ, La rebelión de Concepción, pág. 73, Editorial Guarania, Bs. As. año 1947.

(11) AUGUSTO OCAMPOS CABALLERO, Testimonios de un presidente. Entrevista al general Higinio Morínigo, págs. 141/2, Edit. El Lector, año 1983.

(12) AMANCIO PAMPLIEGA, Misión Cumplida, pág. 156, Edit. El Lector, 1984

(13) ALFREDO M. SEIFERHELD, Conversaciones Político-Militares, Vol. I, págs. 87/8/9, Edit. El Lector, 1984.

(14) AUGUSTO OAMPOS CABALLERO, ibídem, pág. 143.

(15) J. Natalicio González. Vida y Pasión de una Ideología, pág. 74, Ediciones NAPA, Asunción, año 1982.

(16) ENRIQUE VOLTA GAONA, La Revolución del 47, págs. 27 al 29, Editora LITOCOLOR, 1982.

(17) SATURNINO FERREIRA PEREZ, ibidem, pág. 382.

(18) LUIS MARIA ARGAÑA, Perfiles Políticos, pág. 175.

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12 Responses to Antecedentes y epílogo del 13 de enero de 1947

  1. Eduardo Farina. Master en Ciencias Políticas dice:

    ¡Qué caradura este ex-pyragué Humberto Zaracho! Todavía se hace llamar “Dr.” a pesar de que ya se le ha desenmascarado que no lo es. Es un simple “akâ né” que por incapaz tuvo que abandonar el Post-Grado de Ciencias Políticas del Rectorado de la Universidad Nacional en 1992, donde fuimos compañeros por breve tiempo. El Sr. Director ya no debiera darle cabida a este atrevido plagiario de libros de historia pues ensucia el periódico “El Colorado”. Atte.

  2. Humberto Zaracho dice:

    Estimado Osvaldo: Este exponente de la mediocridad del oviedismo, que no tiene recursos para analizar y discutir temas de contenido histórico-político-cultural nuevamente embiste con sus infamias. En primer, como es de conocimiento general nunca fui policía por lo que no fui “pyragué” en el sentido que lo quiere dar a entender este síndrome de la mediocridad y de la intriga. En cuanto a que haya sido mi compañero en el Curso de Ciencias Políticas de la UNA (1992) tal vez sea cierto, aunque no lo recuerdo como tal. Asistí al Curso hasta fines de 1992 y me vi constreñido a abandonarlo debido a que el mismo terminó por la falta de recursos económicos de la UNA. Si mal no recuerdo la Fundación alemana Hans Seidel le retiró su apoyo y el Curso no pudo continuar. No obstante, en aquel entonces mis funciones como Director Jurídico del INDI me absorbían el tiempo disponible para dedicarme enteramente a dicho menester. Finalmente, al exponente de la mediocridad y de la intriga le recomiendo recurrir al Decanato de la UNIVERSIDAD METROPOLITANA DE ASUNCION donde le van a brindar toda la información sobre mi Doctorado en Desarrollo y Defensa Nacional, inclusive sobre la calificación obtenida en la defensa de mi Tesis titulada “Aplicación de las normas del Derecho Internacional Humanitario en el Código Penal Militar”. Este trabajo de investigación, inédito en la historia del ámbito universitario paraguayo, mereció la más alta calificación del Tribunal integrado por la Rectora MARIA LIZ DE ARNOLD, y los Dres. HORACIO GALEANO PERRONE, JOSE ABEL GUASTELLA y SANTIAGO BRIZUELA (estos dos últimos militares que ocuparon el cargo de Presidente de la Suprema Corte de Justicia Militar). También soy Magíster en Planificación y Conducción Política Estratégica por la UNIVERSIDAD POLITECNICA Y ARTISTICA (UPAC) y el INSTITUTO DE ALTOS ESTUDIOS ESTRATEGICOS (IAEE),, donde mi trabajo de investigación sobre “El respeto a las normas del Derecho Internacional Humanitario” también mereció la más alta calificación de parte de los miembros del Tribunal Examinador integrado por los Dres, HORACIO GALEANO PERRONE, FERNANDO COSTANTINI y ANTONIO CABALLERO PATIÑO. Este trabajo fue la base de mi libro que lleva el mismo título, único hasta la fecha de un autor paraguayo que publicó sobre esta disciplina jurídica muy poco conocida en nuestro medio. Como es de tu conocimiento, no me agrada hablar sobre mis títulos y obras, pero la ruindad del mediocre e intrigante Eduardo Farina (?) me ha llevado a hacerlo. Ahora bien me pregunto cuales son los lauros académicos y de este pseudointelectual mediocre e intrigante. Con mis respetos de siempre.

  3. humberto zaracho dice:

    Estimados amigos: Adjunto les reenvío el mensaje que contiene un artículo de mi autoría publicado en http://www.elcoloo.com Espero sea de su interés. Con un fuerte abrazo nacionalista y republicano.HUMBERTO ZARACHO

    Date: Thu, 19 Feb 2015 01:21:52 +0000 To: humzaracho@hotmail.com

  4. Eduardo Farina. Master en Ciencias Políticas dice:

    ronista miente también cuando me tilda de “oviedista” que nunca fuí. Todo es falso en él, tal vez hasta su nombre. Con atentos saludos.

  5. Eduardo Farina. Master en Ciencias Políticas dice:

    Respetado Sr. Director: Este falsario, ex pyragüé, plagiario de libros de historia, Andrés Humberto Zaracho, miente soberanamente, porque el Nódulo de Ciencias Políticas de la UNA no terminó como él dice, pues todos los que continuamos -excepto este akâ ne que no pudo por sucesivos aplazos- egresamos en 1993, como el Coronel Luis Catalino González Rojas(+); Luz Gamelia Ibarra hoy alta funcionaria de la Sría. de la Mujer; Darío Filártiga Asesor de la Presidencia de la Rca.; Edward Bogado funcionario de la SICOM; Federico Narváez Arza; Susana Oviedo periodista de ULTIMA HORA y muchos más que no cito para no alargarme. Zaracho llamaba la atención por sus dislates y preguntas disparatadas que hacían reír, sobre todo al Prof. Tellechea Yampey y a Mauricio Schwartzman(+) y no siguió hasta finales de 1992 sino que lo abandonó en Septiembre porque no le dio el cuero. En cuanto a que nunca fue policía, ello no era necesario para ser pyragüé pues era personal militar de la tiranía Stronista como lo denunció el Dr. Sanchez Villagra. Y prueba de su estulticia e incapacidad son sus escritos publicados en EL COLORADO que son la banalidad misma, incluso con falta de sintaxis y errores de ortografía, sin profundidad conceptual ni comentario agudo. Y miente también cuando me acusa de “Oviedista” pues todo es falso en él, tal vez hasta lo sea su nombre. Y sigue insistiendo en que el Partido Colorado tiene origen Liberal, ¡qué ignorante de la historia e ideología partidaria!. Con atentos saludos.

  6. Antonio Ferreira dice:

    Dr Humberto Zaracho, mis agradecimientos lo cual habla de su persona y no los comentarios que me anteceden. En mencionar los escritos de mis Señor Padre – Saturnino Ferreira Pérez.

    Le informó que se editaran los cuatro tomos de Proceso Político incluyendo el quinto, inédito. Que en sus horas de enfermedad los terminamos, usando el pase a versión digital como una distracción para el; y para mí compartir con el sus últimos momentos en algo que lo apasionaba.
    Y en especial el 4 de mayo de 1.954, sobre el que versa el V Tomo.

    Paradojicamente como buen Demócrata que fue Don Nanino, lo harán los liberales; mientras nosotros buscamos nuestro rumbo.

    Este fue un Colorado de verdad, que si era para construir los colores pasaban a un plano secundario.

    En 1.948 el Vice Presidente Primero de la Junta de Gobierno Leandro Prieto lo visita y fundan la Seccional Colorada de San Ignacio recayendo en Don Saturnino la Presidencia temporaria de esta Seccional. Mucho espectables colorados no firmaron ni aparecieron para esta reunión; todo esto de puño y letra en un cuaderno de 20 hojas (el mismo se encuentra donado a la Fundación El Cabildo; quien custodia esto documentos).

    Pero enseguida nomas le solicita Don Mecho Vargas liberal de pura cepa; que le organice las elecciones liberales. Nanino le responde: Don Mecho Usted sabe que soy colorado. Le responde Don Mecho: Mitaí nde de vale a re yapota; oré ro ico vaipata.

    Esto para aclarar que el agradecimiento a las buenas acciones se cosechan en el tiempo. Hoy liberales lo honraran con la re edición de su libros.

    Don Humberto a no desanimarse y a seguir escribiendo; los arboles con frutos reciben muchas pedradas.

    Mis agradecimiento nuevamente en nombre de todos mis hermanos y el mio propio

    • Humberto Zaracho dice:

      “LOS ARBOLES CON FRUTOS RECIBEN MUCHAS PEDRADAS”
      Estimado amigo Antonio Ferreira: Al responder sus agradecimientos con los míos propios, pongo de resalto su sabia expresión y su buen criterio en la exposición del análisis político. Efectivamente, es así como Ud. lo señala: “Los árboles con frutos reciben muchas pedradas”. A lo que yo me permito agregar “PARA DERRIBAR LOS BUENOS FRUTOS”. Soy consciente que quienes exponemos nuestras ideas con la objetividad del rigor científico y cultivamos con el mismo rigor el acervo histórico estamos expuesto a recibir coces de parte de los asnos. Es penoso percibir que, en vez de avocarse a refutar las ideas con otras ideas, los mediocres recurren, como medio indigno para rebatirlas, a la intriga y la mentira. No obstante, seguiremos con el objetivo de transmitir nuestros conocimientos a nuestros conciudadanos, en especial a los jóvenes que desconocen las grandezas de nuestro pasado. Por otro lado, tuve el honor y la suerte de conocer personalmente a don NANINO FERREIRA, su ilustrado padre y gran colorado marca a la derecha. Siendo amigo de mi padre acostumbraba visitarlo en su oficina del Ministerio de Defensa Nacional, ocasión en que me lo presentó, y no le oculto que en pocos minutos aproveché de su persona para interiorizarme de muchos hechos del pasado que se refieren a la vida de nuestro Partido Colorado. Admiraba su versación en el ámbito de la historia, disciplina que me apasiona y que en algunos años fui profesor. Y conocí de sus otras facetas, además de dirigente político, como dirigente deportivo, y como hombre dedicado a las actividades y faenas propias de la producción económica. Desde ya esperaré con ansias el TOMO V de su magnífica obra. Don Nanino ha sido y sigue siendo un ejemplo de vida que fue característico de los “CARAI GUAZU” de otras épocas que desgraciadamente se diluye de a poco por imperio de la mediocridad. Hoy día los valores morales están siendo desplazados por la hipocresía, el odio, la mentira, la intriga, la codicia por el dinero, la delincuencia y, lo que es peor, la ignorancia. Todas estas debilidades humanas, son antivalores que conducen a la mediocridad. Nuestra sociedad está cada vez más carente de los antiguos valores que marcaron la fortaleza del SER NACIONAL. Ya no interesa conocer a los hombres que marcaron UN RUMBO DE PROGRESO Y BIENESTAR. Prima mucho más el acomodo y el interés personal por sobre el interés colectivo. Pero, no obstante, las adversidades que he logrado superar en la vida me ayudaron a mantenerme con el ánimo bien erguido. Y existiendo hombres probos como Ud. y otros que me hacen llegar su solidaridad ante el ataque de los agentes de la intriga y mediocridad, me sirven de bálsamo para continuar alimentando mi deseo de continuar siendo alguien útil para nuestra alicaída sociedad paraguaya. Y estoy seguro que este objetivo lo voy conquistando. Con mis sentimientos de estima y respeto de siempre.

  7. Wenefrida Narvaja dice:

    Sr. Director: El supuesto “Doctor” Humberto Zaracho dice que tiene varios doctorados, pero todos son de Universidades “Kañy”, y todos sabemos que es muy fácil comprar títulos de las universidades de “Garaje”. Pero ¿por qué no tiene el Título de “Doctor en Derecho” de la UNA? Solo falta que diga que también habla cinco o seis idiomas extranjeros para ser nuestro “CARLOS PORTILLO COLORADO”, ¿qué le parece a Ud.? Con cariñosos saludos.

  8. Alfredo Valiente. Miembro de la C.D. de la Seccional 40.- dice:

    Estimado Director. Este rabioso “anti-Oviedista” Humberto Zaracho, se pasa acusando a medio mundo de ser Oviedista; como si haber pertenecido a una facción popular e idealista del Partido Colorado fuera un deshonor o un delito. El verdadero deshonor es haber sido pyragüé de la dictadura stronista y su empleado militar lo que demuestra que no tuvo coraje ni capacidad para resistirse al avasallamiento del Partido y la persecución a correligionarios de la cual Ud. también fue víctima. En cuanto a sus escritos, todos son sobre temas muy remanidos sobre los cuales ya ha corrido mucha tinta y se ha hablado demasiado siendo de todos conocidos, sin aportar ningún tema original y novedoso y de reflexión profunda, solo ha escrito, por ej., sobre la guerra civil del 47, los sucesos del 23 de Octubre y el ahoral sobre el 13 de Enero. Ya no debiera darle Ud. tanta importancia a este ex sirviente de Stroessner que siempre vivió y todavía vive del Presupuesto. Gracias por darme la ocasión de expresarme.

  9. Von dice:

    Νo resulta sencillo dar con textos coherentemente expuestos,
    asі գue approvecho pra darte lass gracіas.Տiguan as!

  10. Humberto Zaracho dice:

    Dr. Osvaldo Bergonzi:Lamento que una persona de su nivel intelectual albergue en su diario digital a los anticolorados, oviedistas y bolches cegados por el odio y la pasión política. De verdad que en vez de defender a los colorados “marca a la derecha” Ud. se convierte en cómplice de los enemigos del auténtico coloradismo. Verdaderamentge deplorable que tenga que dar cabida a los cobardes que se escudan en nombre supuestos.

  11. Yo Alberto Sebastian Grassi Fernández, escuche decir al General Amancio Pampliega : que en una charla con su amigo el General Higinio Morinigo, éste le dijo: ” Amancio de lo único que me arrepiento de mi gobierno es de no haber llamado a una Asamblea Nacional Constituyente.”

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