GENOCIDIO CONTRA EL PARAGUAY PARA REFRESCAR LA MEMORIA (12)


foto osvaldo

Domingo Faustino Sarmiento, el instigador

El periodismo le ayuda mucho. A través de los medios ha construido su figura de educador y de hombre de Estado. Las matanzas son ocultadas. Se sabrán muchos años después. Sus amigos gobiernan, y Juan Bautista Alberdi, el que lo tiene bien calado como manipulador, se halla exiliado en París. Este sí que hubiera competido con éxito contra Mitre y Sarmiento. Por eso fue perseguido.

Durante su estada en Washington, al hallarse tan apretado por causa de su misión de apoyar a un aliado indeseable, se dedica a enviar cartas a su amigos políticos y a mover sus hilos. Sobretodo cuando se entera que Mitre lo ha hecho a un lado eligiéndolo a Elizalde como su sucesor y no a él. El sanjuanino mueve el tablero. La gente le teme. Se trata de alguien de cuidado capaz de empañar reputaciones y de llegar incluso al crimen político con tal de alcanzar el poder. Le facilitan su trabajo los enfrentamientos y la suerte de la guerra en que todos tienen su cuota de responsabilidad por no haber derrotado a López después de haber prometido llegar en tres meses en Asunción y ya han transcurrido casi 4 años. En esta ocasión fue apoyado por un militar de prestigio, como el teniente coronel Lucio Víctor Mansilla, héroe de la guerra en el Paraguay y sofocador de incendios con los indios ranqueles. Además, el citado militar es aficionado al periodismo y le gusta Sarmiento. Decíamos que los conflictos internos lo ayudan mucho pues su viejo conocido el General Paunero ha debido regresar del frente de guerra para sofocar los levantamientos contra el gobierno. En cierto modo le favorece hallarse alejado de tanta discordia. Su candidatura cae bien porque se halla ausente, pues todos los presentes tienen un pero para ser objetados. No obstante, hay que reconocerle muñeca política. No cualquiera se hace elegir presidente fuera de su patria.

Asume la primera magistratura en octubre de 1868. Si Mitre luego de la entrevista con López comienza a pensar seriamente en la paz pronto es disuadido por su poderoso aliado. No obstante, se lo ve mejor posicionado de llegar a un acuerdo. Esto flota en el ambiente. Se clama por la paz. Pero con la elección del sanjuanino el Brasil queda más tranquilo. En primer lugar lo cambia poco dotado Juan Andrés Gelly y Obes, que nada hizo sino escribir cartas a su esposa y a Mitre que no viene al caso recordar pero que lo pintan como al perfecto tonto que se cree un sabio. Y siempre yerra. Se nota que no lo formó su progenitor. Dijo que López no podría escapar nunca por el Chaco, y por allí justamente escapó en marzo de 1868 con todos sus efectivos y armas. Y este un ejemplo entre los tantos desaciertos escritos por Gelly. No obstante se debe rescatar en Gelly y Obes de no haber tenido propósitos genocidas y de haber protestado por el premeditado escape otorgado por Caxias a López. Su sucesor, Emilio Mitre, es no solo mejor que Gelly y Obes sino también respecto de su hermano, el ex presidente. Con esto el nuevo mandatario demuestra cintura política. El nombramiento le cae mal a Gelly y Obes pero se las guarda. Por su parte el ex presidente nada puede protestar, porque se trata de su hermano. Estas cosas tiene Sarmiento, dignas de destacar. Mientras le impida escapar al lobo que lleva dentro es un maestro en esa clase de juegos. Nicolás Avellaneda, un sabio en materia de educación es designado ministro de este ramo con lo cual culmina la construcción de la personalidad de Sarmiento ligada a la educación y al progreso. Los rimbombantes decretos firmados por el nuevo mandatario promulgando leyes que crean nuevos planes educativos, bibliotecas populares y colegios industriales son difundidos profusamente por la prensa en tanto su auténtico autor debe callarse porque sabe que el presidente se hizo el auto bombo o el artículo de educador supuestamente formado en París donde fue enviado por el Presidente Montt en 1845. En cambio Avellaneda todavía es un don nadie en ese terreno. Un notable manipulador es su jefe pero que más tarde será desenmascarado por él, muchos años después cuando alcanza la presidencia de la nación sucediéndolo justamente a Sarmiento. En 1910 se publican sus apuntes redactados en 1874.

«Bajo mi ministerio – dice Avellaneda – se dobló en número de los colegios, se fundaron las bibliotecas populares, los grandes establecimientos científicos como el Observatorio, se dio plan y organización a los sistemas escolares, y provincias que encontré como La Rioja sin una escuela pública llevaron tres mil o cuatro mil alumnos… Es la página de honor de mi vida pública y la única a cuyo pie quiero consignar mi nombre. ¿Cuál fue la intervención del señor Sarmiento en estos trabajos, que absorbieron mi vida por entero durante cinco años? El nombre del señor Sarmiento al frente del gobierno era por sí solo una dirección dada a las ideas y a la opinión en favor de la educación popular; su firma al pie de los decretos era una autoridad que daba prestigio a mis actos. Su intervención se redujo, sin embargo, a esta acción moral. Supo el señor Sarmiento que había bibliotecas populares y una ley nacional que las fundaba cuando habían aparecido los primeros volúmenes del Boletín de las Bibliotecas, y éstas convirtiendo en una pasión pública. El señor Sarmiento no se dio cuenta de la ley de subvenciones y de su mecanismo sino en los últimos meses de su gobierno. Esto es todo y es la verdad». (Nicolás Avellaneda, Escritos y discursos, VIII, 397. )

Sarmiento apoya decididamente al emperador y a Caxias en la campaña de las Lomas donde los aliados prácticamente liquidan la guerra. Gelly y Obes todavía se hallaba allí. Pero a fines de diciembre de 1868 llega su remplazarte. El marqués declara terminada la guerra el 14 de enero de 1869 sin órdenes de los países signatarios del tratado. Sarmiento lo apoya al emperador en su idea fija de extinguir al pueblo paraguayo. Una carta del 12 de octubre de 1869, a Manuel R. García, nos indica que el lobo ha escapado nuevamente de su cubil.

“La guerra no está concluida, aunque aquel bruto (Solano López) tiene todavía veinte piezas de artillería y dos mil perros que habrán de morir bajo las patas de nuestros caballos. Ni a la compasión mueve ese pueblo, rebaño de lobos” (Arturo .Bray. Solano López. Soldado de la Gloria y del Infortunio). El lenguaje es brutal y descarnado. Nos recuerda el asesinato del Chacho Peñaloza. Ambos son considerados bárbaros sin distingo de nacionalidades. Se trata de la barbarie contra la civilización que le llevan Sarmiento y Pedro II al Paraguay. Este último incorpora esclavos con el dolor de su alma pues debe manumitirlos para contentar a la opinión pública. Y eso le costará mucho dinero dado que hasta entonces trabajan sin salario. Pero el odio de ambos mandatarios es más fuerte, aun a costa del endeudamiento de la Argentina y el Brasil cuyos agentes en el exterior cada vez reciben mayores exigencias de nuevas garantías. Entonces empeñan las que les robarán al Paraguay. Por eso es preciso exterminar y matarlo a todo trance a López, para firmar los tratados de límites con las marionetas de Asunción que entrarán en acción en el escenario movidos por José María de Silva Parahnos. Pero eso recién sucederá una vez que el tirano desaparezca de la faz de la tierra dado que las naciones lo reconocen solo a él como el legítimo presidente. Y si es posible, que con López caigan la mayor cantidad posibles de perros paraguayos que lo acompañan. Ese es el mensaje de Sarmiento. “López sigue de derrota en derrota por los bosques, con mil o dos mil animales que le siguen y mueren de miedo” (L.A. Herrera: El drama del 65.p.86)

Lo dicho por avellaneda ahora constituye una gran verdad. Una persona que habla de este modo no puede llevar bajo ninguna circunstancia el rótulo de educador. Resulta notable el lenguaje. Pero lo que más asombra es que haya quedado oculto tanto tiempo. Al parecer existe un propósito, no solo de falsificar la historia de la guerra llevada al Paraguay sino de la propia República Argentina. No obstante, todo lo que se tiene apuntado entre tanta documentación hay una que llega al paroxismo y que es digna de detenerse a leer varias veces:

“Estamos por dudar de que exista el Paraguay. Descendientes de razas guaraní­es, indios salvajes y esclavos que obran por instinto a falta de razón. En ellos se perpetúa la barbarie primitiva y colonial. Son unos perros ignorantes de los cuales ya han muerto ciento cincuenta mil. Su avance, capitaneados por descendientes degenerados de españoles, traerí­a la detención de todo progreso y un retroceso a la barbarie… Al frenético, idiota, bruto y feroz borracho Solano López lo acompañan miles de animales que le obedecen y mueren de miedo. Es providencial que un tirano haya hecho morir a todo ese pueblo guaraní­. Era preciso purgar la tierra de toda esa excrescencia humana: raza perdida de cuyo contagio hay que librarse”. (Carta de Sarmiento a Mitre, año 1870)

La prueba final que el propio Sarmiento nos facilita para quedar bien probada su calidad de genocida confeso. Al mismo tiempo queda demostrado fehacientemente que la guerra, no es solamente contra López sino también contra el pueblo paraguayo entero. De modo que lo consignado en el tratado, en el que se expresa que la guerra no va dirigida contra el pueblo paraguayo sino solo contra su gobierno, constituye una burda mentira puesta en evidencia por el propio presidente de la nación Argentina de su puño y letra. Mitre se salva por un pelo debido a que entrega la presidencia poco antes del comienzo del genocidio. Ya no existe el paraguay, la tierra donde nací nos dirá el hijo de Tomás Guido quien durante la conflagración combate con pasión la maldita guerra. Su pluma sigue la trayectoria de la espada de San Martín que solo se desenvaina para defender la libertad de América y no para matar pueblos hermanos. La enseñanza y el ejemplo de vida le han sido transmitidos por su insigne padre. Más tarde vendrán otros publicistas e historiadores de su país que desempolvarán los archivos ocultos y darán a luz tanta ignominia. Sienten vergüenza. Uno de ellos, Atilio García Melid, insta a rendir homenaje a los héroes paraguayos anónimos que ofrendaron sus vidas, algunos muertos en las batallas, pero otros pasados al degüello o fallecidos por inanición. Esta prédica tiene eco. Se devuelven los trofeos de guerra. El Uruguay es el primero en presentarse en 1913 para el efecto. Le sigue la Argentina con su presidente, general Juan Domingo Perón, al frente de la comitiva. Solo el Brasil se empecina hasta la fecha en no reconocer el genocidio ni devolver trofeos y menos abrir sus archivos como lo hicieran los otros aliados. Nuevamente San Martín acierta. De ese lado debemos cuidarnos, no sea que nos coman como empanadas al decir de su simpática expresión.

En los tiempos que vivimos: Pedro II, Gastón de Orleáns, José María de Silva Paranhos y Domingo Sarmiento hubieran sido juzgados en cortes internacionales como lo fueran los criminales nazis o más recientemente, el carnicero de la guerra de Bosnia. No obstante, el gesto los ennoblece al Uruguay y a la Argentina, pero es bueno hacer notar que todas las matanzas innecesarias cometidas a partir del 1 de enero de 1869 en adelante aun no han sido resarcidas, Y deben ser objeto de indemnizaciones como sucedió con el pueblo judío. Sin duda el Brasil deberá hacerse cargo del 90%, y por lo que le toca a la Argentina por las instigaciones de Sarmiento el 5%, en tanto el Uruguay el resto, por la responsabilidad respecto de su “ínclito” hijo de triste memoria, Coronel Hipólito Coronado. Recién cuando llegue ese día el Paraguay podrá decir que la trayectoria de la espada de San Martín ha retomado su buen sendero, antes nunca.

One Response to GENOCIDIO CONTRA EL PARAGUAY PARA REFRESCAR LA MEMORIA (12)

  1. Artemio Benitez dice:

    Sarmiento era una de la figuras mas cultas del continente y eso no se puede negar

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: