EL CONTRABANDO, LA COMPETITIVIDAD Y EL EMPLEO CONSTITUYEN UNA PARADOJA


Por Rogelio Careaga, Ph. D. de la Universidad de Stanford

¿Qué se entiende por contrabando? La introducción de bienes al país sin cumplir los requisitos legales. Pero la pregunta más básica es ¿por qué se traen bienes al país? La respuesta obvia es porque no hay producción nacional o la misma no es suficiente para satisfacer la demanda. Si no hay producción nacional de un bien, no queda otra alternativa que comprarlo en el exterior y traerlo al país en forma legal o de contrabando. Cuando se trae algo que no se produce en el país, el incentivo para introducirlo en forma ilegal es evitar el pago del arancel y los trámites de despacho aduanero y otros relacionados con la protección de la salud y del medio ambiente. Cuanto más elevado es el arancel y más engorroso el trámite, mayor es el incentivo para traerlo de contrabando. De esto se infiere que si se quiere disminuir el contrabando hay que bajar el arancel y facilitar los trámites. Se debe recordar que los trámites de despacho de aduana y el cumplimiento de los demás requisitos implica un costo adicional al del arancel. Cuanto más tiempo lleva el despacho, mayor es el costo de tener la mercadería en los depósitos de aduana. Además está el costo financiero de tener la mercadería varada. Si además de lo mencionado, es necesario obtener permiso de importación, eso añade al costo. También quien trae algo legalmente debe pagar IVA. Todos estos costos se evitan mediante el contrabando. Cuando se exigen licencias especiales para la importación, el costo aumenta, a veces ese costo proviene de la necesidad de coimear. En la década de 1950 se llegó a exigir el depósito previo a la importación y en la de 1960 era difícil obtener divisas.

Pero ¿qué pasa cuando el bien en cuestión se produce en nuestro país y lo que entra de contrabando compite con el producto nacional? En este caso varios factores entran a jugar para incentivar el contrabando. El principal es la diferencia de precio entre el producto nacional y el extranjero. Otro factor es la diferencia de calidad. Un tercer factor es la disponibilidad del producto y la facilidad para comprarlo cuando se lo necesita, sin tener que esperar días, semanas o meses para la entrega. Viene a la mente el caso del cemento que por falta de producción nacional suficiente, en los últimos diez años, comenzó a importarse. Lo notable es que a pesar del flete el producto importado que entraba legal o ilegalmente salía más barato o tenía el mismo precio que el de producción nacional. Y aquí entra a jugar la competitividad del productor nacional.

Un producto es competitivo si el precio de venta y la calidad son iguales o mejores que la del producto extranjero. El precio de venta depende del costo de producción, y el costo de producción, a su vez, depende de la productividad de la mano de obra y del costo de los demás factores de la producción, es decir del capital físico y de la tierra o de las condiciones de la naturaleza. Ahora bien, lo que más contribuye a mejorar la productividad de la mano de obra es la utilización herramientas y tecnología modernas. Como ejemplo comparemos la productividad de un agricultor que utiliza un arado tirado por bueyes con la de uno que usa un tractor. Evidentemente la productividad del agricultor que trabaja con un tractor va a ser mayor. Sin embargo, la introducción de tecnología moderna desplaza mano de obra. Y esto hace que nuestro país con abundante mano de obra se encuentre ante una paradoja.

¿En qué consiste la paradoja? Pues en que uno de los objetivos del nuevo gobierno es crear puestos de trabajo y otro es disminuir el contrabando. Ahora bien para disminuir el contrabando hay que aumentar la productividad, pero la utilización de tecnología moderna requiere menos mano de obra. En los países avanzados que producen tecnología moderna la demanda de mano de obra no calificada disminuye y la de de trabajadores altamente preparados, como por ejemplo, la de ingenieros, científicos, y técnicos, aumenta. En nuestro país que no produce tractores, ni computadoras, ni otro tipo de maquinarias, la mano de obra desplazada no tiene adonde ir, excepto a países extranjeros donde la población de gente joven es insuficiente para atender las necesidades de una creciente población de gente de la tercera edad.

El propósito de estas reflexiones no es justificar el contrabando sino señalar que el problema del contrabando está vinculado al de la competitividad, y que ambos, a su vez, ejercen su efecto sobre la demanda de mano de obra. Por tanto, estos tres problemas deben ser planteados en forma conjunta y no aislada. De las mismas se puede colegir que el problema del contrabando no es tan sencillo y que para su disminución no va a ser suficiente mejorar los controles aduaneros, ya que cuando la diferencia de precios entre los productos nacionales y los del exterior es grande la gente se va ingeniar para burlar los controles por rigurosos que sean.

3 Responses to EL CONTRABANDO, LA COMPETITIVIDAD Y EL EMPLEO CONSTITUYEN UNA PARADOJA

  1. Ramon Britez dice:

    Tambien existen otros factores no menos importantes pero con la clasica picardia del paraguayo, los productos e insumos que entran de contrabando y cambian de nombre, etiqueta y procedencia, se vuelven made in Paraguay y luego se exportan al extranjero (algunas veces va de contrabando), ejemplos cigarrillos, el palmito, algodon y soja que salen una cantidad x a Paranagua y en el estado de Parana Brasil se vuelven 2x.
    La otra modalidad es la de las grandes cadenas de supermercados, oligopolios, introducen o compran insumos o productos de contrabando, empaquetan con la marca del supermercado y luego son vendidas como propias, creando una competencia desleal, injusta y lamentable, puesto que no pagan el espacio de la gondola ni las exigencias del super, ademas se colocan al lado de los demas productos que tienen imagen (esto tambien tiene costo).
    Los insumos o materia prima tambien esta catalogado dentro del grupo, si bien que al darle valor agregado utiliza mano de obra barata y un minimo de profesional, pero al estar en la clandistinidad los obreros no tienen los derechos que les corresonde por ley.
    Estos son algunos modelos, pero todos tienen una arista comun ganar rapido y desaparecer de ser necesario. Algunas soluciones, el IRP, hacer los controles cruzados y la punicion judicial rigorosa, haciendo publicidad fuerte en este ultimo. Al tener este medio de control la persona debe justificar sus ingresos. Esto fomentara el aumento de los paraisos fiscales, por ello los bancos nacionales, casas d giro y demas deben exiguir documentaciones para las transferencias y notificar al estado, tambien con fuertes puniciones, cierre y encarcelamiento si no lo hicieren. Con fuertes mecanismos de control cruzado y un poder judicial serio, eficiente y eficaz, con un grupo de empresarios serios, con competencia de mercado con reglas claras sobre los monopolios y oligopolios, con politicas de educacion objetivas de preparar emprendedores y no para ser empleados, creo que serian algunas de las herramientas contra el contrabando, si bien que el estado y el sector privado deben trazar politicas de gobierno y los partidos politicos trabajar para que ello se cumpla.

  2. juan dice:

    Rogelio Careaga:
    Es facil, paguele a la gente de aduana comision por cada despacho y que ganen mucha plata esto funcionarios, en forma legal.

    Los productos importados si son necesarios, que entren con insignias de luz ultra violeta de seguridad; y el impuesto que sea necesario para proteger a la industria nacional en el caso de que la hubiere.

    Dele a la policia y a la marina todo lo incautado y luego que otras unidades la incauten del mercado local por no tener el sello de seguridad sensible a la luz ultravioleta.

    Hoy en día entran de contrabando, con el registro sanitario paraguayo impreso al envase….que tal…

    Compre hoy dos productos en el mercado local, que nunca mas se falsicaron ni contrabandearon. Le doy el dato un blister de novalgina o un encendedor BIC que lo puede comprar en cualquier lugar. Si le interesa el tema ampliamos.

  3. Rogelio A. Careaga dice:

    Juan: Las medidas que sugiere pueden ser efectivas porque tanto la gente de aduana como de la marina pueden percibir bastante dinero de esa forma. El dinero es un poderoso incentivo como bien lo expresa el dicho popular de que «la plata hace bailar al mono».

    Además, las medidas que sugiere van a elevar el costo del contrabando, ya que si la mercadería es decomisada, el monto de la pérdida sería varias veces mayor al de los aranceles que se tendría que pagar para su ingreso legal. Por tanto, sería más barato ingresar las mercadería al país en forma legal y no correr el riesgo de perder todo lo que se trae.

    No obstante, yo preferiría disminuir el contrabando de productos extranjeros que compiten con los de producción nacional mejorando la productividad, bajando el costo de producción y el precio de venta. Si el precio de venta de productos nacionales es inferior o igual al de los productos extranjeros no habrá motivo para traerlos de afuera. Si se logra producirlos a un costo inferior al de otros países, en lugar de importarlos se podría exportarlos.

    Lamentablemente, en ausencia de la competencia de productos importados, nuestros productores tienden a ponerse de acuerdo y a fijar precios en vez de competir entre ellos.

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