LO QUE NO CUENTAN DE HUGO CHÁVEZ


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Por Agustín Laje

La Prensa Popular, marzo, 7 de 2013

La muerte del Hugo Chávez humano ha dado paso al nacimiento del Hugo Chávez mítico: una versión falaz e insolente del dictador bolivariano, despojada de sus atrocidades y abarrotada de supuestas virtudes que lo ubican, como todo mito de esta naturaleza, en el pagano altar de los ídolos políticos.

El poder simbólico de la muerte es de inimaginable vigor en las sociedades humanas. La muerte nos fascina, nos sensibiliza, sacude eso llamado empatía que nos permite ponernos en el lugar del otro, como rezan algunas teorías sociales y psicológicas. Paradójicamente, la muerte muchas veces nos acerca a quien ya no tiene existencia terrenal y, precisamente por esto, contribuye a la emergencia de los mitos políticos.

La muerte tiene el poder de borrar historias y crear historietas. Sepultar hechos y construir fantasías. Otorgar plenarias indulgencias y amordazar visiones alternativas. En definitiva, censurar verdades y alentar mentiras. Todo ello, en presunto “honor” del difunto, por supuesto. Ejemplos argentinos en la historia reciente sobran. Ernesto Che Guevara, de asiduo fusilador a exponente de la “lucha por los Derechos Humanos”. Néstor Kirchner, de corrupto matón multimillonario a fetiche “nacional y popular”. Ambos viven hoy, pero en remeras de algunos fanáticos. La muerte evidentemente todo lo puede.

¿Pero quién murió realmente el pasado 6 de marzo de 2013 (descontando que ésta haya sido la verdadera fecha de su muerte)? La pregunta es válida, en tanto y en cuanto el nacimiento del Chávez mítico no tardará en pervertir la verdad histórica del bolivariano dictador.

En términos políticos, murió un caudillo profundamente antidemocrático que, fracasado en su intentona golpista del 4 de febrero de 1992 contra el presidente democrático Carlos Andrés Pérez (intentona que dejó un saldo de más de 20 muertos y decenas de heridos), entendió que la democracia debía ser destruida desde adentro. En 1999, habiendo obtenido el poder mediante formas democráticas, Hugo Chávez activó entonces su plan para fagocitar la democracia desde su interior, socavando la independencia de poderes; destituyendo caprichosamente a incontables jueces y colocando a dedo a otros que le fueran funcionales; controlando celosamente la Asamblea General; obstaculizando el actuar de la oposición; violentando la libertad de expresión a niveles insoportables, y destruyendo instituciones vitales para el funcionamiento sano de toda democracia.

Así las cosas, aquel cuyo poder tuvo un origen democrático, en su ejercicio se volvió un dictador, pues reunió en su persona la suma del poder público y pronto se convirtió, además, en un enemigo declarado de los Derechos Humanos. Cabe mencionar que Hugo Chávez fue denunciado nada menos que por la Human Right Watch (Informe 2008) y por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en su informe de 2009 subrayó que el dictador Chávez “criminaliza a los defensores de los Derechos Humanos, judicializa la protesta social pacífica y persigue penalmente a los disidentes políticos”. La dictadura chavista, que acabó retirándose de la CIDH en la OEA, no se privó de tener sus numerosos presos políticos y sus exiliados. Un caso interesante es el del político opositor Alejandro Peña Esclusa, quien padeciendo cáncer fue encarcelado a partir de un sucio trabajo de los grupos de inteligencia de Hugo en 2010. Esta terrible enfermedad que soportaba el preso político, naturalmente empeoró en prisión, y las presiones de organismos de Derechos Humanos sólo obtenían indiferencia por parte del chavismo que gozaba de la situación.

A este veloz recorrido por el legado político de Hugo Chávez, debemos agregar que su gobierno ha sido considerado el más corrupto de toda América Latina por el prestigioso ranking que hacen los expertos de Transparencia Internacional. Es de conocimiento público la fortuna que han hecho los políticos del “socialismo del Siglo XXI” y sus amigos (conocidos como “boliburgueses”), incluyendo al mismísimo difunto y a su familia por supuesto. La Venezuela bolivariana también ocupa el último puesto del Índice de Desarrollo Democrático de América Latina (2012), que si bien no incluye a Cuba en su ponderación, habla a las claras del proceso dictatorial que introdujo Hugo Chávez en el país de Bolívar, a pesar de su origen electoral.

En términos económicos, murió un pésimo administrador que, más preocupado por repartir prebendas y desarrollar su sistema clientelar, descuidó una inédita posibilidad que tuvo Venezuela de modificar su ineficiente estructura económica. Esta posibilidad estuvo dada por la exponencial alza del precio internacional del petróleo, que es prácticamente lo único que exportan los venezolanos. El día que Chávez ganó las elecciones, el barril de petróleo costaba 9 dólares; en 2011 ya estaba en 160 dólares. Estamos hablando de un incremento de casi el 1800% de aquello que representa el 96% del ingreso por exportaciones del país. En 14 años de gobierno chavista, se estima que ingresaron 980.000 millones de dólares por petróleo (de los cuales varios millones se usaron para financiar la dictadura castrista y organizaciones terroristas como las FARC) gracias a factores que nada tienen que ver con la habilidad en el manejo de la economía, sino con una coyuntura internacional dada. Si aquel número no le dice mucho, considere que Estados Unidos destinó en su Plan Marshall para la recuperación de 18 países, la suma de 12.741 millones de dólares.

Sin embargo, y a pesar de este inédito viento de cola, Venezuela continúa desindustrializada, en permanente crisis energética, importando prácticamente todo de afuera, y padeciendo una inflación que está entre las más destructivas del mundo casi llegando al 30%.

En los últimos años han cerrado más de 107.000 empresas, que constituyen un 15% del total. Y es que la libertad económica en Venezuela ha sido coartada casi al extremo. El último informe anual de Libertad Económica en el Mundo, del prestigioso Fraser Institute, señala que los venezolanos tienen el país menos libre de las 144 naciones computadas. En el Índice 2013 de Libertad Económica de la Heritage Foundation, Venezuela aparece en el puesto 174 sobre 176 países considerados. Junto a Cuba, el país de Hugo Chávez es el de menor seguridad jurídica de todo el continente y, por lo tanto, el peor para invertir.

En términos sociales finalmente, murió un belicista que, mientras militarizaba a la población, introducía la discordia y la división social. Arguyendo descabelladas hipótesis de conflicto como una “guerra asimétrica” contra los Estados Unidos, Hugo Chávez armó y entrenó a más de 25.000 milicianos irregulares en una suerte de escuadrón de la muerte llamado “Guardia Territorial”. Además, conformó los “Movimientos Bolivarianos Revolucionarios” que, con una impronta casi guerrillera, controlan los barrios al estilo de los “Comandos de Defensa de la Revolución” de Fidel Castro. Todo esto, sin contar la reserva militar de 500.000 civiles dispuestos a enfrentarse contra “el imperialismo” (conflicto armado que sólo estaba en las esquizofrénicas neuronas del dictador bolivariano) que anunció allá por 2005, o la militarización de niños en las llamadas “guerrillas comunicacionales”.

Semejante militarización irregular, división social y fanatismo político, hacen hoy de Venezuela uno de los países más inseguros del mundo, con una tasa de 73 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Murió Hugo Chávez. Recordémoslo como verdaderamente fue: políticamente, un enemigo de la democracia que consiguió destruirla desde su interior; económicamente, un pésimo administrador con suerte que desperdició una posibilidad inédita de desarrollar a Venezuela; y socialmente, un militarista desquiciado que quiso pergeñar un Estado policíaco en permanente paranoia, y acabó fragmentando a toda una sociedad que ahora, sin el caudillo, armada y fanatizada, espera por tiempos más violentos aún.

Agustín Laje es autor del libro “Los mitos setentistas” y co-autor de “Plumas Democráticas”.

7 Responses to LO QUE NO CUENTAN DE HUGO CHÁVEZ

  1. Olivia González de Petrini di Monforte dice:

    Murió Hugo Chávez, pero no murió la tiranía que Hugo Chávez implantó en Venezuela> Me parece prudente esperar y observar qué camino toma la democracia en Venezuela antes de cambiar la postura en cuanto al ingreso de Venezuela al Mercosur.

  2. Me va a perdonar el articulista, pero en 1973 vino la crisis del petróleo y allí el petróleo trepa a U$. 50 dólares el barril, de allí entonces, tenia variaciones hacia 40, 42, 39 etc., pero jamás en el año 1999 el barril estuvo a U$ 9 dólares. El petróleo brend (liviano) es quien tiene mayor precio y llego a su pico máximo en el 2008 a U$. 147,50 por barril, hoy día esta a U$.99,22. Por ende, el petróleo pesado de Venezuela jamás pudo llegar a los precios en su artículo descripto, y conste que soy un anti-bolivariano a muerte, pero jamás se debe desvirtuar los datos porque de lo contrario caemos en la incredulidad y posteriormente en el descredito. La verdad nos enaltece y nos hace grande. Viva el Partido Colorado y el General Caballero.

  3. osvaldobergonzi dice:

    Aduardo: A punto estuve de hacer la aclaración. A mi me parece que 9 dólares el barril es de los años 60. Recuerdo que viajaba a Ciudad del Este en 1973. Cargue nafta a 25 guaraníes el litro al salir de Asunción y cuando llegue a Coronel Oviedo se habia decretado una tremenda suba de 50 guaranies el litro. ¿Recuerdas?El dolar estaba a gs. 129 a la venta. La OPEP había dado un golpe ese año. Estuviste oportuno en tu apreciación. La verdad nos hará libres.Es posible que el articulista venezolano haya cometido un error material pues en lo demás está bastante cerca de la realidad. Saludos cordiales y gracias por tu oportuna intevención..

  4. GABRIEL CHASE dice:

    Dr. Bergonzi:
    El celebre escritor MARIO VARGAS LLOSA ha escrito un articulo estupendo, titulado LA MUERTE DEL CAUDILLO, en EL PAIS de Madrid, publicado el domingo 10 de marzo pasado. El articulo es de un analisis politico-psicologico magistral, desde luego, todo lo que viene de Vagas LLosa, premio Novel, proviene de una mente inteligente y privilegiada.

    Dice Vargas LLosa, entre otras cosas que «‘LOS CAUDILLOS NO DEJAN HEREDEROS»‘, por lo tanto, vamos a ver lo que ocurre en el futuro en Venezuela, con Nicolas Maduro, que se erige en herededero de Chavez, como en las monarquias absolutas.

    Le recomiendo, este articulo, que esta recorriendo el mundo.
    Cordial saludo

  5. Luis Alberto Mello dice:

    Que suerte tiene Paraguay que no es ni ha sido jamás un país al que puede considerarse corrupto. Tampoco hubo ni hay miseria. Tampoco sus hijos partieron hacia Miami como lo hicieron los casi 5000 acaudalados y demócratas anti chavistas, los paraguayos lo hicieron por millones hacia países limítrofes no tan paradisíacos como el país del norte.

    Que suerte tiene Paraguay que siempre tuvo el precio de la energía más caro de sudamerica ya que cuenta con la hidroeléctrica más grande del mundo y una segunda Yacyretá que produce buena cantidad de Kw, en cambio en Bolivia y Venezuela con gobiernos «comunistas» y corruptos vale 5 a 6 veces menos el petróleo.

    Que antidemocrático que es el Chavismo que gano limpiamente 16 elecciones y perdió en 1 reconociendo la derrota, mientras que en Paraguay se entronizó un gobierno que duró 35 años con una mascarada de democracia, donde los pobres votan y las clases altas continuan gozando de todo tipo de privilegios.

    Que politicas antinacionales hizo el chavismo que nacionalizó todo el proceso de hidrocarburos para tener el control del recurso enérgetico conforme sus necesidades políticas, previa indemnización obvio, mientras que en el Paraguay a quien se sentó en una mesa y negoció con algo de dignidad un aumento de precios del kw, lo echaron con un golpe palaciego.

    Que suerte tiene el Paraguay que no se contaminó con ideas foráneas durante casi 60 años y esta logrando el milagro de que ya no existan campesinos, pues se fueron a otros países o sus tierras le son ocupadas por terratenientes sojeros, eso si mantenía relaciones carnales con paíes como sudáfrica y taiwan y como si fuera poco era el depositario del archivo del terror por ser considerado el más fiable en materia de seguridad interna.

    No soy comunista, ni viviría en Venezuela, pero como me gustaría que la tierra de mis ancestros tuviera salud pública gratuita para los más humildes y no hubiera analfabetismo como en Venezuela.

    Si se levantara de los cielos el mariscal, volvería a los cielos al ver la realidad de su amada patria.

    Paraguay. Paraguay querido hace tantos años que están los mismos de siempre en el poder real, que rezo todas las noches para que algún día exista un gobierno democrático y popular.

  6. osvaldobergonzi dice:

    Luis Alberto: De 1811 hasta 1989 no hubo democracia en Paraguay. Citas al Mariscal un auténtico heroe nuestro pero olvidas que él dijo que aun la democracia no podría florecer. Don Carlos becó a casi 50 estudiantes a Europa. En Francia hizo falta 5 repúblicas hasta Charles De Gaulle en 1958. Los anglosajones vinieron formados a América luego de la revolución inglesa y se independizaron poco antes de la revolución francesa. Francia les ayudó. La democracia es el debate de la humanidad. La virtud no se obtiene tan rápido. Los barbaros escoceses tuvieron que soportar por más de 1.000 años una muralla de casi 150 kilómetros ordenada por el emperador Adriano quien decía que no merecían la colonización romana. Y observa lo que es hoy Escocia. Tus sueños se cumpliran pero luego de un trayecto que falta todavía hasta que anide la virtud en el corazon de la totalidad de los paraguayos sin distingos de banderas. Saludos afectuosos.

  7. Rogelio A. Careaga dice:

    Para aprovechar las lecciones de la historia hay que analizar, además de lo que ocurrió, las condiciones sociales y económicas que hicieron posible el arraigo de doctrinas y personajes anti democráticos. El artículo se limita a narrar lo que ocurrió en Venezuela sin examinar por qué Hugo Chavez logró consolidar su gobierno y mantenerse en el poder.

    Recuerdo que ya en 1964, el profesor de historia latinoamericana de la Universidad de Stanford, John J. Johnson decía en su clase que si Venezuela no aprovechaba los ingresos provenientes de la venta del petróleo para desarrolarse industrialmente, seguiría siendo un país subdesarrollado. Pués bien, ni los gobiernos democráticos que sucedieron al del dictador Perez Gimenez ni el de Hugo Chavez han logrado aplicar los grandes recursos del petróleo para industrializar a ese país. En la época de los gobiernos democráticos se mantuvo la desigualdad económica y social. Los cinturones de villas de pobres que en la década de 1980 rodeaban a Caracas reflejaban la gran desigualdad económica y social y me hacía pensar durante mi estada en esa ciudad que si los habitantes de las colinas se lanzarán contra la ciudad podrían arrasar con todo. Lo que contribuye al triunfo de hombres como Hugo Chavez es la indiferencia de las clases pudientes y de las élites sociales hacia la suerte de la gran masa de la población que se debate en la pobreza y la ignorancia.

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