MEMORIAL DEL TRIBUNAL DE CONDUCTA DE LA ANR


TRIBUNAL DE CONDUCTA

ASOCIACION NACIONAL REPUBLICANA-PARTIDO COLORADO

Asunción, 7 de Enero de 2011

Señora

Doña LILIAN SAMANIEGO, Senadora de la Nación

Presidenta de la Asociación Nacional Republicana-Partido Colorado

E. S. D.

SEÑORA PRESIDENTA:

Nos dirigimos a la señora Presidenta de la Honorable Junta de Gobierno y, por su digno intermedio a la Convención Extraordinaria del Partido Colorado, a realizarse el próximo 15 de Enero, con el objeto de presentar una MEMORIA de la gestión del Tribunal de Conducta, como sigue:

1. LA ELECCION. La Convención Extraordinaria del Partido Colorado, de fecha 5 de diciembre de 2009 ha resuelto elegir a los Miembros Titulares y Suplentes del Tribunal Electoral Partidario y del Tribunal de Conducta. La decisión de tan memorable Convención fue tomada por unanimidad y por consenso de todos los movimientos internos de la Asociación Nacional Republicana-Partido Colorado. Nos satisface expresar que esta selección de los Miembros de los dos Tribunales de nuestro Partido, ha sido con el consentimiento y la aprobación de todos los altos dirigentes de la Asociación Republicana, y no por cueteo de los distintos movimientos. Esto significa que hemos tenido la distinción que nos dispenso una Convención Extraordinaria, que nos concedió su aprobación y confianza, como máximo órgano de gobierno del Partido Colorado, su mas alta autoridad. Y más nos llena de satisfacción, porque esta decisión del Partido Colorado había sido tomada en un momento en que estaba en la llanura, pues había perdido el poder por la desinteligencia de sus principales líderes y el desgaste natural de los años.

2. LAS DENUNCIAS CONTRA ALTOS DIRIGENTES. Podemos afirmar que todos los miembros del Tribunal de Conducta, estábamos, en el preciso momento de la fecha de la Convención del 5 de diciembre de 2009, alejados de la actividad partidaria, pero no habíamos abandonada la doctrina y los principios del Partido Colorado, republicano, democrático, con respeto a las libertades publicas y los derechos humanos y el rechazo de toda clase de dictadura. En estas circunstancias, asumimos las funciones que nos había confiado el Partido y, nos abocamos a estudiar el cúmulo de denuncias formuladas contra altos dirigentes, de los diversos movimientos y tendencias de nuestro partido. Las denuncias estaban dirigidas contra personas que habían ocupado y, otras, que seguían ocupando las más altas funciones públicas. No consideramos, por ahora, mencionar a estos denunciados ni a sus denunciantes, porque consideramos que el Partido Colorado, necesita más que nunca de unidad, unión, concordia y entendimiento, para llegar nuevamente a conducir los destinos de la patria. Pero, queremos dejar en claro que, la mayoría de las denuncias no eran precisamente por faltas éticas, sino esencialmente por graves hechos punibles contra los bienes del Estado, contra la constitucionalidad del Estado y el sistema electoral. En otros casos, hubo acusaciones de hechos punibles contra la Administración Publica y contra el ejercicio de funciones públicas. Inclusive, algunas denuncias se extendían contra hechos punibles contra el estado civil, el matrimonio y la familia. Hechos y conductas deleznables para cualquier ser humano que pretenda convivir en una sociedad civilizada.

La decisión tomada por el Tribunal de Conducta, en un primer lapso de tiempo, fue obrar con la máxima prudencia, dentro de un Partido que había dejado de ser gobierno y que tenía en ese momento un gran descrédito publico. No deseamos nombrar a los correligionarios que fueron acusadores ni a los denunciados, de los supuestos delitos que se les atribuía, porque algunos constituían crímenes, según la clasificación del Código Penal, en que los denunciados de estos supuestos hechos punibles podían tener penas privativas de libertad mayores de cinco años.

Si el Tribunal hubiese expulsado aproximadamente a 250.000 correligionarios que votaron por la Alianza contraria a la Asociación Nacional Republicana, en las elecciones del 20 de abril de 2008, no hubiesen podido votar a favor del Partido Colorado, en las elecciones municipales del 7 de noviembre de 2010. En consecuencia, el Partido Colorado hubiera sido vencido nuevamente, como lo fue el 20 de abril del 2008.

3. LLAMADO A LA UNIDAD. Consideramos, señora Presidente, que era la hora de la pacificación, para orientar nuevamente al Partido Colorado hacia nuevos rumbos y nuevas metas. No nos correspondía procesar estas denuncias de graves hechos punibles, pues correspondía a la justicia ordinaria. Fue en ese estadio que lanzamos una resolución de amnistía, que si bien no era estrictamente de orden jurídico, tenia un contenido político, de llamado a la unidad del Partido Colorado, caído y desvencijado, un llamado a la concordia, un llamado al olvido y al perdón de las viejas rencillas y de los amargos agravios. Habíamos pensado en superar el pasado, en que las sanciones y expulsiones estaban basadas únicamente en un pensamiento autoritario y el odio tradicional entre correligionarios, si juicio previo, en donde se había pisoteados principios procesales elementales de una sociedad democrática, regida por normas jurídicas. Todos sabemos que las sanciones del pasado convulsionado del coloradismo, de sus mas grandes conductores fue un estilo de perfidia que nada ha logrado y que con el tiempo, abrumados por la vergüenza han sido readmitidos nuevamente. Se creía también que el coloradísimo necesitaba la suma, hoy y ahora, de todas sus fuerzas, para ser cifras en futuras elecciones municipales y nacionales, ante adversarios que de nuevo anunciaban la continuidad de su “frente popular”, única forma de aspirar triunfos electorales. El lema era y fue de una Alianza, todos contra el Partido Colorado. Era también el propósito de reivindicar para la memoria histórica partidaria, a los hombres del coloradismo, que han fallecido con la condición de expulsados. Finalmente, el noble propósito del Tribunal de Conducta, fue intentar fundar una nueva cultura cívica de la tolerancia, del respeto a las ideas del semejante y la convivencia en la unidad, pero en la diversidad de criterios y opiniones. No dudamos que puede objetarse las facultades de este Tribunal para dictar esta decisión, por su forma de redacción en la parte resolutiva, que admitimos tiene la esencia de una recomendación, de una respetuosa sugerencia, de un clamor que no tuvo otro objeto que traer la unidad, la concordia y la paz entre todos los colorados; primero, para vencer en las elecciones municipales del 7 de noviembre de 2010, y después para triunfar en las próximas elecciones nacionales del año 2013.

Creemos que esta recomendación del Tribunal de Conducta a los máximos órganos de gobierno de la Asociación Republicana, además de llamado a la unidad y a la fraternidad, fue un acto sustancial para sumar votos al Partido Colorado, en las pasadas elecciones municipales, en que se pudo obtener grandes victorias, en todo el territorio nacional, comenzando por la ciudad de Asunción, símbolo del bicentenario de la independencia nacional. Pero, al mismo tiempo debería entenderse, con el mejor espíritu que, esta idea de la amnistía, que el Tribunal elevaba a la consideración de una Convención del Partido, constituía un acto de magnanimidad, un acto de grandeza, para que a través de ella, pueda también llegarse a la unificación de la familia paraguaya. No podemos negar que, si bien, en el propio seno del Tribunal, fue largamente discutida y objetada, con un sentido jurídico ortodoxo, la legalidad de las atribuciones de este órgano, para conocer y decidir sobre una amnistía. Sin embargo hubo consenso, en el aspecto político, que era una herramienta eficaz, para aunar todas las voluntades que estaban alejadas del Partido, en vísperas de las elecciones municipales, y de las nacionales que se acercan a pasos agigantados. A nadie escapa que las resoluciones de un Tribunal como el de Conducta, deben ser pronunciadas por mayoría absoluta de votos y firmadas por todos los miembros, aun cuando exista disidencia. Creemos que esta petición, formulada en forma de resolución del Tribunal de Conducta, habrá de ser analizada en el futuro, con mayor detenimiento y profundidad, por una Convención de nuestro Partido

4. LA TREGUA PARTIDARIA. Por otra parte, debemos manifestar que ante la inminencia de las elecciones municipales, la propia Presidenta del Partido doña Liliam Samaniego, que arriaba las banderas del General Bernardino Caballero, con indudable tino y acierto, proclamo una tregua partidaria, que indudablemente unió a todos los movimientos del Partido, para lanzarse a la lucha de ganar nuevamente el poder municipal, en todo el país. Durante esta tregua, no era aconsejable “cortar las cabezas¨´ de varios altos dirigentes, denunciados no solo por faltas éticas y morales, sino por hechos punibles castigados por el Código Penal. Los Miembros de este Tribunal de Conducta, creyeron que era posible y aconsejable esta tregua partidaria, hasta el 7 de noviembre pasado, para ayudar a vencer a todos los candidatos colorados, sin distinción ni discriminación alguna sobre el grupo o movimiento político al que pertenecían. Debemos decirlo, desde una óptica imparcial, que esta postura, fue sin lugar a dudas determinante para que el Partido Colorado no solo recupere el poder municipal, sino esencialmente, para que los correligionarios adquieran nuevamente la fe y la esperanza perdidas, por el Partido, que había caído por los graves errores cometidos en el ejercicio del poder. Ninguno podrá dudar que esta posición sustentada por el Tribunal de Conducta, ayudo a quitar al Partido del ostracismo, haciendo recuperar nuevamente la moral de todos nuestros correligionarios, que había desaparecido en lo más profundo de las conciencias. Cientos de correligionarios, que cuando estaba el Partido en el poder, se jactaban de ser colorados, y apenas caído el Partido, lo negaron, después de haber usufructuado los más altos cargos en la función pública y en la diplomacia. Una gran mayoría había abandonado el barco del Partido, en forma lamentable e innoble. Por eso, el 7 de noviembre de 2010, se recordara siempre como la fecha de la victoria, en la que se reconstituyo la moral, la esperanza, y el orgullo de ser colorado.

5. LA SUSTANCIACION DE LOS JUICIOS. El primer gran obstáculo que encontró el Tribunal de Conducta fue la forma procesal como se sustanciaban los juicios. El Tribunal carecía de un Reglamento apropiado que se ajustara a los principios y garantías procesales, conforme a la Constitución y el Código Procesal Penal, cuyas normas son supletorias, de conformidad al Estatuto Partidario. El anterior Reglamento había sido dictado bajo la vigencia del Código de Procedimientos Penales que empezó a regir el 1 de Enero de 1891 hasta el 8 de julio de 1999, que establecía un sistema inquisitivo. Este sistema inquisitivo que nos venia de la edad media, convertía al tribunal de Conducta en juez y acusador-perseguidor al mismo tiempo, procedimiento que ya había sido rechazado, en todas las naciones en donde imperaba el Estado de Derecho.

Por esta circunstancia, el Tribunal dicto un nuevo Reglamento que estableció el juicio oral y publico, de procedimiento abreviado, para conocer las denuncias y juzgar la conducta de los afiliados, con un sistema acusatorio en que se respeta los principios elementales de nuestro sistema constitucional, los Tratados de Derecho Internacional Publico y las Declaraciones de los derechos fundamentales del hombre, hoy llamados Derechos Humanos, que consagran principios y garantías procesales del juicio previo, la independencia e imparcialidad del Juzgador, el principio de inocencia, la duda y la inviolabilidad de la defensa.

Los fundadores y los grandes luchadores e intelectuales, defensores de la doctrina del Partido Colorado, han proclamado una Asociación de hombres libres, para forjar una nación en donde se respete el Principio de Legalidad y los derechos fundamentales del hombre, pilares esenciales de un Estado democrático de Derecho y de una sociedad organizada y regida por normas jurídicas.

El nuevo reglamento aprobado por el Tribunal de Conducta, conforme al Art. 130 del Estatuto partidario, adopta el sistema acusatorio, que observa el debido proceso y el derecho a la defensa, con el objeto de que sus decisiones sean tomadas con un criterio de justicia y equidad. Ya no es posible condenar a ningún afiliado denunciado, sin un juicio previo, en el que, personalmente, por si o por medio de un defensor, pueda asumir su defensa, para que después, el Tribunal según su saber y entender, dicte una resolución o sentencia justa, que a cada caso corresponda. El Reglamento establece un juicio, abreviado y sencillo, oral y publico, para que toda la sustanciación se realice en una Audiencia, que lleva la condición de la oralidad, la inmediación, la concentración o continuidad, la única instancia, la sana critica y la publicidad, caracteres indiscutibles del sistema acusatorio. El juicio oral y abreviado, tiene evidentemente la gran ventaja de la celeridad, el menor número de errores con respecto al juicio escrito y una mayor economía procesal. Con este sistema se dejo de lado la forma escrita y secreta, propia del sistema inquisitivo, imperante en nuestro país, en la justicia ordinaria, hasta el año 1999. Se le atribuye haber sido la causante de una administración de justicia lenta y costosa, en el que la mora y la corrupción eran el peor castigo de los procesados, sean culpables o inocentes.

Con este nuevo Procedimiento se comenzó a trabajar intensamente, fijándose audiencias casi todos los días, a partir de la aprobación del nuevo Reglamento. Así fueron juzgados los correligionarios denunciados de la seccional de Juan León Mallorquín, Alto Paraná; Seccional del Distrito de Abai, Caazapa; Seccional “General Bernandino Caballero” de San Bernardino; Seccional de Itape –Guaira; Seccional de Puerto Antequera, San Pedro; Seccional de Maciel-Caazapa; Seccional de Vallemi, Concepción; Seccional de Itapua Poty; el Señor Avelino Dávalos Miembro de la Junta de Gobierno, por falta a la autoridad y dignidad del Tribunal. Otras denuncias están siendo procesadas, como la de la seccional de San Lorenzo; seccional de Corpus Christi y seccional de Puerto Pinasco cuyas audiencias ya han sido fijadas con la debida anticipación. En virtud de las Resoluciones tomadas por el Tribunal han sido:

Expulsados: Treinta y cuatro (34), afiliados

Suspendidos por 3 años: Cincuenta y uno (51), afiliados

Suspendidos por dos años: Cinco (5), afiliados

Suspendidos por 6 meses: Veintiuno (21), afiliados

Apercibidos: uno (1), afiliado

Amonestados: cuatro (4), afiliados

En el mes de diciembre del año 2010 se ha habilitado una oficina, con un ordenador-computadora e impresora, y demás útiles de oficina, en el local de propiedad de la Junta de Gobierno, ubicada en la calle Mariscal Estigarribia casi Tacuary. Mientras el Tribunal no contaba con una oficina, ni personal de secretaria, las reuniones se realizaron en los despachos privados o en las residencias de los Miembros del Tribunal, debido a las dificultades de algunos de los señores Miembros, de subir, sin ascensor, hasta el tercer piso del antiguo edificio del diario Patria.

6. EL PARTIDO COLORADO: Señora Presidenta, honorable convencion: El partido colorado nació en la vida cívica del Paraguay bajo el signo de la democracia y el respeto a los derechos fundamentales del hombre. Estamos convencidos de la vigencia cada vez mas firme de los principios del Acta fundacional del Partido Colorado del 11 de septiembre de 1887, que tienen como norte el propósito de levantar al país de su penosa y prolongada frustración, el mantenimiento del orden y la tranquilidad publica, la forma de gobierno republicana, la soberanía popular como fundamento de la Republica, el principio democrático que impone a cada ciudadano el deber de defender las libertades publicas, la libertad del sufragio, de la palabra, la inviolabilidad de la libertad de prensa, de la reunión, y asegurar las conquistas del progreso para todos los ciudadanos y habitantes de este país.

Tenemos el convencimiento que hemos sido elegidos por la adhesión a estos principios fundamentales de un Estado democrático de Derecho y por nuestra larga trayectoria de vida, en donde la ética y la moral pública, han sido los signos para marcar para siempre nuestras honorabilidades. No tenemos temor de ser destituidos de tan alta función o expulsados del Partido que hemos abrazado, no por dinero sino por los ideales de una patria feliz y prospera para todos los paraguayos, sin distinción de banderas, ideologías o credos religiosos. Pero, nadie nos podrá señalar con el dedo acusador que hemos manchado nuestras manos con hechos punibles para saquear al tesoro publico y los bienes del Estado, que son los bienes del pueblo, ni para atentar contra los derechos humanos.

Solicitamos a la señora Presidenta que esta MEMORIA sea distribuida entre todos los delegados convencionales del Partido, exigiendo la aplicación del Art. 17 de la Constitución y el Art. 13 del Estatuto partidario, que consagra el derecho a la defensa. En tal sentido, si necesario fuere haremos uso de la palabra para rebatir con firmeza los extremos de la imputación concreta de las supuestas faltas y delitos que se nos atribuye. Para cumplir con esta honrosa designación hemos tenido que abandonar parte de nuestras actividades profesionales e intelectuales, sin pedir nada a cambio, sino poner nuestro esfuerzo al servicio del Partido Colorado, que de una vez pueda dar un ejemplo de cómo se debe administra justicia en su propio seno. El Partido Colorado se encuentra en deuda con el pueblo paraguayo, pues mientras no pueda dar ejemplo de justicia seria y transparente, en su propio seno, mal puede pretender marcar rumbos hacia la verdadera reforma de la justicia nacional.

Es sabido que la creación del Tribunal de Conducta por el Estatuto del partido Colorado, tuvo por objeto que los hechos y actos considerados como contrarios a la ética y a la moral publica, sean juzgados por un órgano imparcial e independiente de las autoridades del partido. Ese temperamento ha sido el sustentando con firmeza por la señora Presidenta doña Lilian Samaniego, que en todo momento, desde que hemos asumido las funciones en este Tribunal, ha respetado y ha sabido honrar.

Aprovechamos para saludar a la señora Presidenta y por su digno intermedio a la Convención Extraordinaria de la Asociación Nacional Republicana-Partido Colorado.

BERNARDINO CANO YEGROS, WASHINGTON ASHWELL

ESTEBAN OJEDA SALDIVAR, LUIS ENRIQUE CHASE PLATE

JULIO CESAR FRUTOS, ELISA DEL ROCIO FERNANDEZ SCHOLL

(Ausente con permiso)

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