ESTAMOS DE DUELO: ADIOS A FELICIO CENTURIÓN


Nuestro semanario está de duelo por el fallecimiento de uno de los pioneros de EL COLORADO. Numerosos amigos desfilaron en su velatorio. Estuvimos con su hija Marite y su hermana. No esperábamos su deceso pues Felicio parecía un lapacho colorado imposible de tumbar. Un espíritu joven a pesar de sus 87 años. Ex combatiente del 47,  colorado a carta cabal y por sobre todo honrado en pensamiento y acción. Esta nota, además de nuestro comentario, contiene una hermosa carta de su amigo y compañero en EL COLORADO, Arsenio Basualdo, en la que se reseña su trayectoria.

 Por Osvaldo Bergonzi

 El ciclo de la vida es inexorable. Así…. nos vamos de este mundo. Lo importante consiste lo que llevamos realmente en nuestras alforjas para enfrentarnos a nuestro creador. No se trata de oro ni plata pues el rasero de la muerte iguala a ricos y pobres, sino de un testimonio de vida, un ejemplo para nuestra familia y un recuerdo para la posteridad. Por eso la muerte de, Felicio Centurión, merece una recordación muy especial. En primer término por tratarse del primer administrador de nuestro semanario, razón por la cual nos hallamos de duelo. A EL COLORADO le dedicó sus afanes siguiendo las directivas de su fundador, José Antonio Moreno González.

En términos políticos, Felicio, arriesgó su vida en la defensa de la ANR durante la revolución de 1947. Abrazó la causa del coloradismo en plena llanura lo cual demuestra una conducta. Mientras hijos de colorados se hicieron liberales luego de nuestra caída en 1904 otros en cambio se mantuvieron fieles. Felicio eligió el rojo pendón y por él luchó con coraje hasta conseguir la victoria en agosto de 1947. Así, ostentó el famoso birrete con la “V” de la victoria aunque él siempre tan prudente nunca hizo tanto alarde de su actuación como diciéndonos, simplemente cumplí con mi deber de colorado y punto. Así fue este ciudadano de bien.

Cuando nos conocimos personalmente nació una amistad entrañable entre nosotros. Lo escuchábamos hablar y sentíamos sus palabras como las del pastor cuidando del gran rebaño. Una característica notable en él constituía su carencia de rencores. Comprendía los vaivenes de la política y nunca exigía a otros seguir su mismo camino. Respetaba siempre la opinión de los demás. Resaltaba el valor de los intelectuales del partido, más necesarios que nunca en esta época de llanura para despertar el entusiasmo de nuestra juventud.

Ocupó cargos de confianza en el ministerio de industria y comercio y formó parte de delegaciones partidarias en todo el país. Como auténtico colorado rechazaba el dinero sucio y jamás pesó sobre él una acusación al respecto. Repudiaba a aquellos que se afilian a nuestro partido con el único propósito de sacar ventajas económicas o para meter la mano donde no deben.

Luego de la reaparición de EL COLORADO no llamaba a alentarnos para que siguiéramos a pesar de saber él que trabajamos a pulmón y sin el aporte de nadie. Su hija Marité Centurión le imprimía nuestra página en tanto Felicio nos hacía sus comentarios y nos sugería algunos temas importantes como dar a luz las obras del coloradismo. Así aparecieron varios artículos por inspiración suya. Nos felicitó por haber colocado el lema del nuevo colorado “Vocero de la Unidad en el Disenso”. – Hiciste bien en elegir ese lema, decía, pues es lo que siempre difundió el General Caballero; él decía que no se puede pretender que todos pensemos de la misma manera.

Durante nuestra disertación en el almuerzo de conmemoración del día de la amistad en la parrillada  La Paraguayita, luego de la intervención del presidente del INARE, expresamos que Atilio R. Fernández no olvidó de citar a nadie de manera que nosotros además de la mención a nuestra presidenta recordaríamos solo a dos colosos del 47 a quienes teníamos enfrente: Felicio Centurión y Sabino Nene Montanaro. No lo habíamos visto todavía a Numa Mallorquín y a Blas N. Riquelme por la gran concurrencia de gente, por eso hicimos la salvedad.

En febrero de este año tuvimos el honor de comer en su casa. Estuvieron varios directores y colaboradores de  EL COLORADO  de otros tiempos mezclados con los nuevos de la era de la cibernética. Felicio nos hacía sentir como en nuestras casas. En agosto de este año estuvimos con nuestra presidenta, Lilian Samaniego, cuya crónica fue publicada en nuestro semanario con fotografías incluidas.

Cuando ella nos ofreció la palabra, luego de los postres, varios dimos nuestro parecer sobre la situación actual de nuestro partido. Felicio, en cambio, creyó conveniente alentarla a Lilian. Le dijo que la admiraba por ser ella una mujer de coraje que había tomado el timón del partido en un momento de tormenta. Así era Felicio, siempre alentando a los demás. Nuestras condolencias a sus hijos y parientes.

 

Carta de Arsenio Basualdo

 

De acuerdo a lo que me pediste sobre nuestro apreciado y común amigo Don Felicio Centurión, que Dios lo tenga en su santa gloria, aquí te envío una breve reseña sobre su historia como colorado.

 Él desde su juventud vivió plenamente su coloradismo. Y en la revolución de 1947 prestó servicio como soldado en el Comando Sur en Cerrito, para detener a los cañoneros Paraguay y Humaitá que venían con los rebeldes a bordo y que allí fueron frenados por las fuerzas leales que el integraba al mando del entonces Coronel Alfredo Stroessner.

Posteriormente participó intensamente de todas las actividades políticas en los distintos gobiernos colorados, fue miembro titular de la Juventud Colorada en los años 50, fue hombre de confianza del Dr. José Zacarías Arza, quien lo hizo designar delegado de Gobierno en el Alto Paraguay,  y donde cumplió un excelente desempeño y en ese lugar conoció a quien sería su esposa y compañera de toda la vida, doña Elvira  Felte, fallecida en mayo del año pasado. Posteriormente el Dr. Zacarías Arza lo trajo como Director General Administrativo del Ministerio de Salud Pública.

 Cuando José Zacarías Arza pasó en la oposición al gobierno de Stroessner, don Felicio fue confinado a Encarnación donde vivió muchos años, hasta que en una oportunidad don José Antonio Moreno González, entonces Ministro de Industria y Comercio decidió traerle de vuelta a Asunción y le designó como Jefe de la Secretaría General de su Ministerio, y al mismo tiempo, le nombró como administrador del Semanario El Colorado. Esto aconteció por el año 1970. Se mantuvo en el cargo hasta el cierre del Periódico en 1987,  y después del golpe de Estado, que derrocó a Stroessner, don Felicio pasó nuevamente a sufrir las consecuencias de ser colorado, pues el Ministro de Industria y Comercio nombrado, Antonio Zucolillo, lo expulsó con la policía de su oficina.

 A pesar de todo esto, su coloradismo no mermó, porque activó permanentemente en la Seccional de su jurisdicción como consejero, y jamás dejó de decir presente al llamado del partido colorado que hoy ha perdido a uno de sus más leales y consecuentes afiliados. Y el día del Pynandi, el 20 de agosto pasado recibió un merecido homenaje en el local del Comité Central de la Juventud Colorada, en el acto realizado por Atilio R. Fernández y su gente.

 Esta es la síntesis de la vida de un gran colorado que vivió, sufrió y gozó de los triunfos de su querido partido colorado.

 A modo de sugerencia creo justo, que los colorados que integran la Junta Municipal de Asunción le rindan el homenaje que se merece nominando una calle de la ciudad con el nombre de Felicio Centurión. Creo que tenes que propiciarlo a través de tu periódico.

Atentamente. Arsenio Basualdo

 

Arsenio: Correré traslado de tu feliz sugerencia a nuestros concejales.

4 Responses to ESTAMOS DE DUELO: ADIOS A FELICIO CENTURIÓN

  1. Gustavo López Gamarra dice:

    Me parece justa la sugerencia de Don Arsenio Basualdo, la de rendir un merecido homenaje nominando una calle de la ciudad de con el nombre del recordado y querido Don Felicio Centurion, un ciudadano honesto y por sobre todo un gran colorado.
    Tuve la suerte de conocerlo en los ultimos años de su vida, llegamos a entablar varias charlas y era un placer escuchar sus historias, sus chistes y consejos. Lo recordaremos por siempre y muy especialmente mi padre Don Maximiano López, con quien practicamente todas las tardes compartían con sus amigos del barrio en la esquina de la plaza Batallon 40 del barrio Nazareth.
    Gracias por todo don Felicio y que dios lo Bendiga…

  2. GRACIELA DELMAS dice:

    Y el número 18 del colorado?

  3. Gustavo López Gamarra dice:

    Fe de erratas: en donde se lee plaza batallon 40, debe decir Plaza Batallon Mariscal López.

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