EL PENSAMIENTO DE IGNACIO A. PANE


Continuamos la labor encomendada por el Sr. Director de desarrollar diversos aspectos del Centro Universitario Ignacio. A. Pane, en esta edición presentamos un esbozo del Pensamiento del Dr. Ignacio A. Pane:

Por Leandro Prieto Ruíz

Los orígenes del pensamiento filosófico del Doctor Ignacio A. Pane, tienen su punto de partida en Aristóteles, quien además de no ser un exponente del individualismo (y como tal, adversario del sistema liberal), enseño con meridiana claridad que la sociedad tiene una personalidad distinta y superior a los miembros que la componen. Dicho de otro modo, toma posición por un socialismo humanista, que se traduce en su concepción de la “polis” griega, que expresaba la concepción organicista de la sociedad, en contra de la escuela atomista de Democrito y Epicuro. Porque en lo que respecta a la comunidad, Aristóteles sostuvo con fuerza en su obra “Política”, que la polis no es un agregado de individuos, sino una comunidad de destino.
Por eso mismo, Aristoteles puntualiza expresamente: “Vemos que toda polis es una comunidad”. Podemos así captar la enorme diferencia conceptual y de fondo que hay entre Aristóteles y Platón. Mientras que para la ciudad platónica lo constitutivo son las leyes y las disposiciones anímicas de los sujetos, separados entre gobernantes y gobernados, para el concepto aristotélico “polis” lo decisivo es la comunidad política entre los ciudadanos y sus modos de liberación y de decisión, en condiciones de igualdad para todos. Para el, este proceso social de argumentación-deliberación, dentro de una comunidad política, es lo que constituye específicamente la “polis”
democrática, republicana y moralmente buena. En este punto se abre la corriente anti-liberal que va a subsistir exitosamente hasta el presente.
En las raíces, republicana y democrática de Aristóteles ( por ende, antiliberal individualista) bebió sus primeras fuentes de formación intelectual de Doctor Pane. Su opuesto fue el doctor Cecilio Báez, liberal manchesteriano, individualista y favorable al capitalismo al que para ironía de la posteridad, llamo “civilizador”. Siempre en esa línea de pensamientos, el Doctor Pane no se dejo encandilar por el iluminismo de siglo XVIII, ni mucho menos por las doctrinas de John Locke y Adam Smith, padres de la doctrina liberal. En cambio estudio profundamente a Hegel y su concepción del Estado omnicomprensivo y a Augusto Comte. El filosofo positivista, uno de los creadores de la sociología, que el Doctor Pane convirtió en norma intelectual de su vida.
En efecto, utilizó la dialéctica hegeliana como método de
investigación científica y expuso el positivismo a la crítica de la comunidad intelectual paraguaya. Un autor identifica a Cecilio Báez y a Ignacio A. Pane, como mentores de la modernización de la Universidad Nacional y añade que el segundo es “ un positivista pleno” y que en él,” el positivismo adquiere preponderante acento sociológico, desde el equivalente de lo que la filosofía es a una ciencia en formación, y es a las ciencias sociales el equivalente de lo que la filosofía es a una de las demás ciencias”. (“Influencia del positivismo en el Paraguay”, Justo Pastor Benítez (h), Napa, colección Prisma). Como sabemos, la sociología es una ciencia que concibe la sociedad en su unidad e intenta explicarla según leyes y causas cósmicas, conforme de la evolución universal, de la cual no es sino una fase la evolución social”.
A juicio de Pane, “lógica e históricamente, Comte tenia razón al colocar a la sociología en el lugar mas alto de las jerarquías de las ciencias, ya que las supone a todas y de todas ellas necesita”. (Ignacio A. Pane, “Apuntes de la sociología”, Editorial América, Madrid). A su vez el polígrafo J. Natalicio Gonzáles, considera a Pane uno de los referentes mas connotados de la intelectualidad paraguaya. Apreciación en la que coinciden Fulgencio R. Moreno y Manuel Domínguez.
A juicio de un contemporáneo, nos referimos al Doctor Efraín Enríquez Gamón, puntualiza que en una época que se caracteriza por lo que podríamos llamar “la batalla de las ideas”, los planteamientos mas serios surgidos en el seno de ANR y sus expositores principales son. (1) Juan E. O’ Leary, en la reivindicación de los valores nacionales. (2) Ignacio A. Pane, en la defensa de un orden social mas justo. (3) Ricardo Brugada, defensor de los pobres y de las clases obreras. (4) Fulgencio R. Moreno y Manuel Domínguez, sobre los derechos
territoriales del chaco, (5) Juan León Mallorquín, propagador de la reforma agraria. Y (6) J. Natalicio Gonzáles, talvez el ideólogo mas incisivo y rotundo que tiene el Partido Colorado. (“Ideologías de los partidos políticos del Paraguay”, editado por el instituto paraguayo de estudios sociales y la editorial cuadernos republicanos, página 298 a 311, Efraín Enríquez Gamón.
Este autor le hace plena justicia al doctor Pane, cuando hace su presentación como el mayor defensor de un orden social mas justo, en concordancia con los otros próceres del coloradísimo citados en la obra de referencia. A su vez, el Doctor Prieto Yegros añade que “el acento social forma parte esencial de la ideología colorada; dicho acento es mas intenso a medida que crecen los problemas sociales”. Y refiriéndose al Doctor Pane, comenta que “el fuerte sentido de identidad con la lucha gremial llevo a Ignacio A. Pane a decir, en un estudio divulgado en 1916, que el Partido Nacional Republicano se había adelantado en materia social, al incorporarla a su programa, aseverando que NO PUEDE DECIRSE QUE EL PROBLEMA OBRERO FIGURE EN NUESTRA PLATAFORMA POLITICA COMO SIMPLE RECLAMO. NO NOS HEMOS LIMITADO A LAS PALABRAS, A LAS LINDAS PALABRAS, HEMOS LLEVADO A LA PRACTICA NUESTAS IDEAS SOCIALISTAS”, ejemplificadas en el proyecto de la jornada laboral de 8 horas.
Y concluye el Doctor Prietos Yegros: “Es evidente que el socialismo nacional de Pane, sin ningún parentesco marxista, implicaba la adopción de una nueva legislación social, y un mejoramiento integral de la sociedad en beneficio de los sectores mas débiles”, (“Ideología de los Partidos Políticos del Paraguay”, ya mencionado mas arriba). El Doctor Pane cerraba este mensaje al porvenir, con este concepto. “No pretendemos suprimir de golpe y porrazo el capital, sino
transformarlo, mejorarlo”. (Ignacio A. Pane, “Política y Obreros”). Es un desafío pendiente, que corresponde asumirlo a las generaciones actuales.
Es de suma importancia aclarar que al referirse a socialismo no estamos mencionando el marxismo que hoy intentan imponernos, sino a la atención y solución de las cuestiones sociales que aquejan a los más débiles. Por otra parte es fundamental no caer en la equivocación que algunos han cometido en encasillarle a la Asociación Nacional Republicana como un partido socialista. Craso error! La A.N.R. es un partido Republicano cuyos orígenes se remontan a la Grecia antigua, a la Republica Romana, a la Revolución Independentista Norteamericana, a la Revolución Francesa y a la brillante síntesis del Gobierno del Dr. Francia que no en vano fue incluido en el Calendario Positivista de Augusto Comte, siendo él y Bolívar, los únicos latinoamericanos en ocupar dicho sitial, como nos comenta en un trabajo el Dr. Julio Cesar Frutos.
Estas ideas son el numen del Centro Universitario Ignacio A. Pane. Ellas deben iluminar los pasos de universitarias y universitarios tanto en su vida privada como en la pública.

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