Por Fausto Peña
Si algo criticamos es valerse del sufrimiento ajeno para hacer política rastrera. El propio vicepresidente, Federico Franco, salió al paso diciendo que constituye una infamia manipular especulaciones con la enfermedad de Lugo. Entre los que así opinamos se anotó la ministra de salud quien pidió que no se especulara con la enfermedad del presidente
Pues bien, Esperanza Martínez, alias Vilma Picapiedras, cambió de opinión y ahora organiza caravanas y musiqueadas para hacer política a costa del cáncer de Lugo. ¿De donde salió este espécimen humano?
Anda diciendo a sus allegados AY SIN JARA ANGA EL PRESIDENTE vamos a recibirle jubilosamente como se merece así crecemos los marxistas a costa de su enfermedad. Esa es la lectura del mensaje de esta mujer primitiva que hoy funge de ministra de salud.
Mientras la mayoría de la población guarda un prudente silencio, salvo algunos que otros desubicados como el doctor Diego Bertolucci, los demás no caen en estas degeneraciones. Si las recientes declaraciones de Bertolucci a ABC Color molestaron por su impertinencia de informar acerca de algo archiconocido pero con segundas intenciones, igualmente molesta que una secretaria de Estado se dedique a hacer política empleando la misma cosa en dirección opuesta.
Peor aun, invitando ella a la ciudadanía a concurrir al aeropuerto, entre los cuales se encuentran los colorados, los apestados por el TUMOR MALIGNO MAYOR como recientemente lo expresó al comparar a la ANR con dicho mal. ¿Quien es ella para convocar a nadie? Pero tendrá su oportuno castigo. La política es una rueda.
Esperanza brindo salud gratuita, que ningún colorado hizo en 60 años, incluso gracias a esos gloriosos años colorados Chiola hoy tiene farmacia Mayo.