Por Osvaldo Bergonzi
El congreso debe renovarse con los auténticos representantes del pueblo. Lo vienen señalando en forma constante los referentes de la izquierda. Consideran que no representan los intereses populares sino a las oligarquías como dice Soares, Carrillo Iramain o López Perito y Elvio Benítez.
A cada momento aparece publicado algo respecto a la carencia de representatividad del parlamento. Sin embargo, los mismos fueron electos el día que lo fuera Lugo, es decir, en las elecciones del 20 de abril de 2010.
Este domingo vuelve a repetir la misma muletilla un admirador de Oscar Creytd, Roberto Perez, ex combatiente de la revolución de 1947 quien en su reportaje en ABC Color nos dice que el 8 de marzo se cumplen 63 años de aquel luctuoso acontecimiento que dejó un tendal de muertos de ambos lados. Lo que se guarda de comentar es que la fecha prácticamente coincide con el asalto a la policía donde su jefe, Rogelio Benitez, fue casi ultimado a balazos y salvó de milagro gracias a la inmediata amputación de un brazo.
Perez, va más lejos aun que los de la alianza para el cambio. Recomienda integrar ya un parlamento popular. Pero se cuida de decirnos cómo. Los izquierdistas son así; lanzan la idea y luego viene el misterio. Le recordamos a este señor que la única manera de integrar un parlamento como él desea hay que violar la constitución pues los mandatos actuales tiene un término que se llama año 2013.
Igualmente corre el término para Lugo que tiene un mandato hasta dicho año. En consecuencia el señor Roberto Peréz o es un diletante o un criminal que insta a violar la CN. La única manera de lograrlo es conseguir la renuncia colectiva del parlamento como se hizo en 1940 cuando los liberales procedieron así para permitir la promulgación de una carta política y la instalación de una dictadura fascista. No lo decimos nosotros. Lo denuncia un liberal, Fernando Levi Rufinelli, en carta abierta a Carlos Pastore publicada en el semanario LA LIBERTAD de fecha marzo de 1963. En el caso de Pérez la renuncia sería para instalar una dictadura del proletariado. No existe otra lectura.
¿O acaso pretende anular las elecciones del 20 de abril? ¿Cómo? ¿Con una nueva constitución? ¿Y cómo sabe de antemano quien ganará para cancelar mandatos? Si eso sucede Lugo se tendrá que ir también. Por qué los demás que son 125 si deben irse y 1 (Lugo) debe quedarse. Lamentablemente la imprecisión en los reportajes impide desenmascarar a los que hablan de lo que no saben o pretenden manipular a la opinión pública.