Por Tagore
Desde el mismo momento en que Lugo tuvo que reconocer la paternidad de una criatura engendrada mientras era todavía obispo de la iglesia católica comienza su derrumbe moral. A medida que se van dando las demandas de reconocimiento de filiación natural la gente le va perdiendo el respeto.
La mayoría de la población paraguaya está compuesta de hogares constituidos. Padres de familia que alimentan y educan a su hijos son moneda corriente, La indignación fue general, más aun cuando en su momento el padre Aldo Trento y el obispo Livieres Plano desnudaron su sacrilegio.
Resultaba en verdad extraño que a un obispo se lo designara emérito a los 50 años de edad cuando que el tope llega hasta los 75 años. Pero supimos la causa cuando el nuncio de Su Santidad corroboró los dichos de Livieres Plano. En la nunciatura llovían denuncias de paternidad.
Aun así la tal alianza para el cambio lo apuntalaba y cuando ya parecía inminente su juicio político, Lula Da Silva, lo salvó de ser noqueado al suscribir con él un acuerdo energético más aparente que real pues se precisa del acuerdo del congreso del Brasil. Entre tanto el PLRA se retiraba de la tal alianza.
Luego viene el secuestro de Fidel Zavala. Durante esos angustiosos meses escuchamos y leímos qué pensaban de Lugo ciertos sectores del partido liberal. Jaeggli y Saguier no tenían pelos en la lengua para levantar sospechas de su encubrimiento del caso. En tanto la prensa publicaba fotografías de los amigos de Lugo entre los cuales se hallan sus ministros y colaboradores cercanos posando con condenado por secuestro o prófugos de la justicia.
Este sábado 6 de febrero un importante grupo de personas pretendió ingresar a Mburuvicha Roga para bañarse. Aducían no poder ir a trabajar porque apestaban. Desde 1989 no se vio algo igual. Una falta total de respeto al primer mandatario del país. Nadie respeta a nadie cuando el jefe pierde su autoridad. Así se explica que carezcamos de agua corriente y energía eléctrica y todavía tengan el tupé de acusar a los usuarios por consumir energía y los castiguen por eso.
El colmo llega con José Villaba, hermano de Carmen Villalba, quien lo califica de soberano inútil y que nada se puede esperar de él a la vez que nos anuncia una guerra civil. Este es el resultado de la falta de autoridad moral de Lugo. Todo apunta que va a terminar muy mal su gobierno. Ya no se trata de la oposición sino de sectores que trabajaron por él en las pasadas elecciones.